sábado, 6 de abril de 2013
LA VIEJA PARRA
viernes, 4 de enero de 2013
UN CACHITO DE DELICIOSA NOSTALGIA
"No hace tanto tiempo que ......cocinábamos en un primus.
¿Cómo te voy a explicar? Un primus era como una cocina chiquita que se prendía con un fósforo. No. Era como una garrafita que... no, tampoco... ¿cómo te explico?...tenía tres patas ¿no?... un depósito... un depósito que siempre brillaba.
Te lo juro, ni en la casa más humilde los primus dejaban de brillar. Los hacíamos brillar a Brasso partido. Pero por las dudas, empecemos por el principio: ¡Atenti! No te estoy diciendo que fuera más rápido, más limpio, ni más seguro que un microondas.
Es más... tampoco tenés que interpretar que te estoy diciendo que todo tiempo pasado fue mejor, ni trato de venderte un tranvía. Lo que te digo es que cuando me acuerdo del primus me viene como una cosquilla en la barriga. Porque tu vinculación con el microondas comienza un segundo antes de empezar a cocinar y termina un segundo después del sonido de la campanita. En todo caso tu vinculación sigue un poco más si te quedan cuotas para pagar.
Con el primus la historia arrancaba cuando lo levantábamos y lo sacudíamos para saber cuanto combustible le quedaba.
--¡Está casi vacío mamá! Apenas se escucha un ruidito.
Precisábamos por lo menos media hora más porque teníamos que buscar la botella de vidrio que papá guardaba lejos de las otras botellas para evitar la confusión, la libreta, el trompo y las bolitas -por las dudas-, el bolso y recién después emprendíamos el largo viaje hasta el lejano almacén de la esquina.
A vos por ejemplo, nunca te ví yendo al Súper a comprar kilovatios para el microondas. Camino al almacén era imposible saltearse la esquina donde los gurises jugaban un picado. Así que el bolso quedaba esperando sin muchos nervios paradito atrás de un arco, de un árbol, a resguardo de algún patadura. Un tiro libre, una atajada, un pase de gol y al almacén, donde Don Luis nos preguntaba por mamá, por papá, por el abuelo que hacía seis días que no veía y nos recordaba los dos goles de Spencer del domingo.
--Dos-go-la-zos-decía, como si Solé se los hubiera mostrado por televisión, y nos cargaba de cuentos, de saludos y de querosene que sacaba de un tanque con canilla. Se limpiaba con una estopa, un trapo, un papel de astraza (en ese orden) manoteaba un par de caramelos de los bollones de vidrio.
--¿De cuál querés la yapa?
--De los envueltos, Don Luis, de los que tienen papelitos.
A la vuelta perdíamos alguna bolita o hacíamos zumbar un trompo y llegábamos justo cuando mamá salía a ver qué pasaba que demorábamos tanto.
--Estaba lleno, mamá.
--¿Y por qué estás transpirando?
--Porque vine corriendo para no demorarme.
¡Y prenderlo! ¡Prender el primus! ¡Todo un ritual!
Ponerlo en el fogón después de cargarlo y descubrir que...
--Mamá, no encuentro los fósforos.
--Pedile a Doña Luisa; que si volvés al almacén cocino de tarde. Pará...llevale esta rosca, decile que la hice en el horno a leña.
Y otra conversación que generaba el primus.
--Doña Luisa, dice mamá si no le presta una caja de fósforos que se la devuelve más tarde.
--¿Cómo está tu hermano? ¿Se le pasó la fiebre? Llevale a tu madre esta manzanilla y para vos tengo una revista de Tarzán. Andá que te está llamando.
Después...ponerle alcohol con la alcuza y con cuidado, justo hasta el borde para que no se derramara ni una sola gota porque era peligroso que se prendiera fuego. !Qué extraño! No nos dejaban tocar nada que tuviera un cable pero nos mandaban a prender el primus.
Lo que todavía no consigo entender es cómo era que poníamos más alcohol del que cabía. Si mirábamos el nivel de líquido azul siempre parecía que estaba a punto de volcarse. ¡Prenderlo y esperar a que se consumiera! Distraerse haciendo algo pero no mucho, como los malabaristas chinos de los circos que esperan hasta último momento que el plato deje de girar y justito, justito, cuando parece que se va a caer, cuando parece que se va a apagar ...cerrar la válvula y darle bomba. Teníamos un reloj interior que nos avisaba en qué momento teníamos que hacerlo. Y le dábamos bomba.
¿Bomba? Tenías que ... eeeh...te explico...con la mano izquierda lo sostenías para que no se moviera, con la derecha agarrabas la varilla de la bomba entre los dedos índice y mayor y lo impulsabas con el pulgar. Una, dos, tres veces hasta que la presión era suficiente para que roncara con fuerza y apareciera esa llama poderosa capaz de hacer un guiso calentando de afuera hacia adentro, que era la única manera de calentar las cosas en esos tiempos.
Al costado descansaba la caja de fósforos Victoria que abríamos tirando de una orejita de cartón, levantábamos una tapita y ahí aparecían los pequeños fósforos con polleras de papel encerado que hacíamos bailar cabeza con cabeza. Mi padre la convertiría después en la más masculina lima de uñas. Junto a ella, como tres flaquísimos soldados, en un sobrecito de papel azul aguardaban alertas las agujas de lata, por si se tapaba algún oído.
Cada tanto había que darle bomba para que no se achicara la llama y cuando se terminaba de cocinar lo apagábamos en el patio abriéndole la válvula para que en la casa sólo quedara olor a comida.
--Si sobró algo de puchero voy por ahí-- decía en broma el vecino del fondo cuando nos veía apagarlo.
--¿Cómo te fue con el mapa que te ayudé a hacer?--Me saqué un sote Don Julio.
--Nos sacamos un sote-- decía el vecino y seguía regando las tomateras.
Sí... tal vez nos sobraba el tiempo y no sabíamos qué hacer con él.
Lo más probable es que hoy se cocine más limpio, más seguro y más rápido. Lo más probable es que hoy la vida sea más limpia, más segura y más rápida. Pero... lo que te puedo asegurar es que entre el primus y el microondas había por lo menos tres conversaciones, un mapa, un par de goles, una revista de Tarzán, un fiado, una manzanilla, dos caramelos,una rosca casera y todo un barrio de diferencia.
¡Se me durmió en el sillón! ¡Qué raro, dormirse cuando le estoy contando estos cuentos tan interesantes"
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martes, 25 de diciembre de 2012
EL PAQUETE o mejor dicho SUS FOTOS
Ahi esta, ahi esta la obra de Mamá...
Al corte muestra esto y en la boca es cocina de Madre, Navidad, bellos recuerdos.
miércoles, 4 de abril de 2012
UN VIERNES ESPECIAL
sábado, 21 de enero de 2012
EL PAQUETE
Sé que no falla pero ansioso pregunto por teléfono: ¿llegó?. Yael me responde, noooo papá, te mando un sms cuando esté en casa. De cualquier manera no me quedo tranquilo, hasta media tarde del jueves cuando el celular vibra delatando el mensaje de mi hija, decía: llegó la caja. Respiré tranquilo.
Luego en mi domicilio, a la noche, como si fuera la primera vez, con un alegre nerviosismo más propio de un niño en día de reyes, abro la encomienda. Un aroma fresco, especiado, se ventila y es nuestra gloria. Una carta, su letra inconfundible nos desea Feliz Navidad. Comienza así un clásico, nuestro institucional.
Mamá en la noche del miércoles, me contó que en Dolores hacía mucho calor y en un taxi con Marito, mi sobrino, habían depositado su pan dulce, en la agencia de ómnibus, saldría en el primer turno de la madrugada a Montevideo. Nene, salió un poco negrito, el horno estaba un poco fuerte me advierte y que los empleados le prometieron su entrega en el día. Claro, la distribución en la ciudad, el penúltimo día hábil previo al 25 se complica, por el tránsito y esa locura general que nos invade por hacer todo a último momento.
Ahora me imagino la previa. Seguro comenzó la jornada muy temprano para armar la masa y el fermento, hubo un antes. Con anticipación preparó su stock de pasas, frutas secas, maníes (si el de mi Vieja lleva maní). Hace la compra cotejando precios y donde la calidad del producto sea óptima, se toma su tiempo y si es necesario busca en varios proveedores locales lo mas conveniente. Ah!, tiene otro secretito. Recibe de manera diaria leche sin pasteurizar, luego de hervirla conserva la gordura, la que sumará no sólo a este panificado también a otras preparaciones; la sustancia grasa es fundamental para transmitir sabores, mejorar el volumen y conservar textura.
A eso de las 10 de la mañana, la vieja mesa de madera ubicada en la cocina, cruje, protesta. Son los kilos de mi madre transmitidos con fuerza por su brazo hábil, al amasar la mezcla de harina, hasta lograr ese punto liso, maravilloso. Dejará leudar, el calor reinante ayuda y sabe el lugar exacto en la casa donde las levaduras mejor trabajan para producir el levado. Luego de ordenar y armar el almuerzo, esta vez rápido y liviano por que no hay que distraerse, tomará los moldes los aceitará y les pegará tiras de papel de estraza. Esto es un detalle mi Madre jamás hace panes chico, son piezas de al menos dos kilos, la condiciona el tamaño de sus moldes. Hace años, yo era muy chico, mi Padre con un amigo abrieron un almacén en la calle 18 de julio, querían sumar mas ingresos a sus habituales tareas de empleados públicos. Por el devenir de la vida, aquella iniciativa mi Viejo la cerró y continuó en otro emprendimiento, ahora solo, un taller de herrería. De su primera actividad comercial nos quedó cantidad enorme de dentífrico, jabones y moldes de pan dulce. Es que antes el dulce de membrillo venía en latas y el almacenero debía abrirlas por uno de los extremos, ja! y hacer mucha fuerza al sacudirla para deslizar la confitura hacia fuera. Con varias de ellas, la abertura fue por uno de sus laterales, el área más grande y de ahí fueron a la cocina familiar. No solo se hace panettone también pan con dulce de membrillo para mis hermanos, ya que los otros nenes, no les gusta ni la fruta abrillantada ni las pasas, ¡lo que se pierden!
El sol da de lleno en la tarde sobre la cocina hogareña eso no la amilanó, prendió el horno de gas. Sabe que buena parte del éxito se lo juega en la cocción, pero el artefacto es confiable, entrega una obra de arte que mi madre barniza con claras batidas a nieve y le suma granas de color a modo de decoración. Lo dejará enfriar, lo envolverá en papel manteca y abrigará con un repasador, irá a una caja a medida hecha por ella misma, escribirá la carta, se cambiará de ropa y partirá para la agencia ubicada en la plaza principal.
Es navidad en casa, sale parrilla, en mesa larga con primos, tocan las doce, nos saludamos y vemos el show pirotécnico, volvemos es el tiempo dulce. Lo corto, se sirven, como dice Tito un judío sabio, el pan no se entrega hay que ir a buscarlo, en señal de que debemos ganarlo. Todos lo halaban es una excepcional factura casera. Más tarde, ya tranquilo, solo y en el patio, lo volveré a probar con leche fresca, lo hacia el Viejo. En el cielo hay muchas estrellas, en una de ellas Papá.
En su memoria y en la del pan dulce de Doña Lila, salud, le deseo lo mejor en el 2012, que todo el mundo sabe por donde va la cosa.-
Publicado en Semanario Entrega 2000, Viernes 30 de diciembre de 2011, pagina 11, en la sección Las Recetas de Marcos Ruella.
sábado, 26 de marzo de 2011
GASTRONOMIA DE SORIANO

La jornada empezó temprano, me vine manejando un Ford 57, en una madrugada fresca y cuando el sol dijo buen día, por aquello de desayunar como un rey, estacioné en la plaza principal. Di cuenta de unas galletas de campo recién horneadas, un trozo de membrillo, queso tipo Colonia y leche fría. Gloria bendita.
Como no hay apuro, deambulé por aquellas calles, una vecina me saludó, con orgullo me contó de la vida de esa zona y de
Ahora en ruta 2 tanta felicidad tiene un limite, el motor se recalienta y apenas me da para estacionarlo en las afueras de Santa Catalina. Una anciana me observa hacia ella voy. Le pido un poco de agua, no sabe quien soy, aun así me franquea el paso a su casa. No es una construcción nueva, es de techos altos y ha sido mejorada. Digna, limpia, pintada hace poco, parece vacía con un jardín de hortensias florecidas, sombreado húmedo, mitiga el calor en este enero caluroso. No es todo, me sorprende la quinta.
Doña María, menea la cabeza y con preocupación confiesa su creciente dificultad para mantener tanta variedad de hortalizas y árboles frutales, hay un bastón y una artrosis impidiendo mayor actividad. De cualquier manera esto ayuda a parar la olla aunque ahora vive sola. Tiene ganas de hablar y me comenta que tuvo tres hijos, con mucho esfuerzo los mandó a estudiar, uno es técnico agropecuario, la del medio maestra la más chica da clases de ingles. Todos bien casados al decir y le dieron 5 nietos, tres mujeres y dos varones. ¿y su esposo? Trabajo como un burro, peón de estancia primero con el tiempo llego a encargado, anduvo por todo el departamento, tenía buenas referencias y le encantaban los caballos, hace poco lo perdí; aquellos ojos claros los de
De un pozo profundo saque agua, con la cual llene el radiador, cuando regresé a devolver el balde aquella fraterna abuela me regaló tomates, un pepino, una cebolla, un morrón y hojas de albahaca. Y así me despidió con un beso: si va para Dolores, tiene unos cuantos kilómetros por hacer, deberá almorzar este es mi regalo, ya sabe donde vivo, vuelva cuando guste.
El sol se hace sentir al mediodía, el movimiento en la ruta es incesante, muchos camiones cargados con granos, en el campo hay siembra directa sobre rastrojos y a la soja ya crecida le falta agua al igual que a las praderas. Hay al costado del camino, un descanso, un pequeño desvío sobre la banquina cubierto por la sombra de unos enormes eucaliptos. Ahí me quedo.
Tomo aquellas verduras. Pelo la cebolla y el pepino, las troceo en cuadraditos medianos, hago lo mismo con el morrón y dos tomates. Del baúl saco aceite de oliva, sal y tres filetes de anchoas, a estos también los corto. Junto todo en un bol. Le sumo hojas de albahaca troceadas a mano. Lo complemento con pimienta recién molida y gotas de limón. La disfruto con agua. Unos duraznos son el postre y con cuidado hago fuego en una cocinilla a gas para calentar agua. Me tomaré la tarde libre, la voy aprovechar leyendo. En la radio Serrat canta: “y uno es feliz como un niño / cuando sale de la escuela. / De vez en cuando la vida / toma conmigo café / y está tan bonita que da gusto verla. / Se suelta el pelo y me invita a salir con ella a escena”.
Por cierto, casi me olvido y todavía no se lo he preguntado. Tengo una invitación ¿me acompaña en este viaje? Hay mucho más para recrear.
miércoles, 12 de enero de 2011
SOBRE QUESOS URUGUAYOS
Una recorrida por el origen del tradicional queso uruguayo
De larga historia lechera e influenciados por la tradición suiza, repasamos algunas de sus ejemplares mas finos del país vecino. Por Alejandro Maglione
Por Alejandro Maglione
Especial para ConexionBrando.com
La cosa
La cosa es que cuando uno tiene la oportunidad de trasladar sus andanzas veraniegas al otro lado del río Uruguay, es decir, al lado uruguayo, y se pasea por los prados del Departamento de Soriano , no deja de advertir nostalgioso que esa zona que solía estar poblada de tambos, ahora luce sus cuchillas todas pintadas de verde soja, porque la fiebre del yuyo los atrapó a ellos también, y abrazaron la rentable libertad que otorga la soja, a la esclavitud que entraña la vida del tambero.
Pero también la cosa es que mientras algunos uruguayos cierran tambos, han aparecido inversores neozelandeses que comienzan a abrirlos, quizás con una visión estratégica de más largo plazo que nuestros hermanos rioplatenses.
Pero todo parece indicar que mientras exista esta población, cuna de la lechería industrial uruguaya, los quesos de este país tienen el futuro asegurado, sobre todo en la variedad "Colonia",que se considera el queso local por excelencia. Ubicada en el Departamento de Colonia, se encuentra a pocos kilómetros de Colonia del Sacramento, en dirección a la ciudad de Montevideo. Su nombre político es Nueva Helvecia, pero los locales la llaman Colonia Suiza, así que valen los dos indistintamente.
Esta localidad, fundada y poblada por familias provenientes de diferentes cantones suizos, cuyos escudos cantonales lucen orgullosos en el frente de cada una de sus casas, tiene entre sus particularidades el de albergar uno de los institutos más importantes para el aprendizaje de lenguas por el método de inmersión total que hay en América Latina: el Instituto Vinculum, que le añade una pequeña población itinerante de ejecutivos que van a aprender o perfeccionar su inglés en un ambiente de aislamiento de su enloquecida realidad cotidiana.
Vamos al queso
Cuando se escribe sobre el queso y sus posibles orígenes, siempre viene bien la leyenda del ignoto habitante del Oriente Medio, que mientras transportaba leche en un estómago de cordero arriba de su camello, descubrió que ésta se había cuajado y de esta manera se podía conservar y transportar leche sin que se eche a perder.
Pero hay pinturas en Europa, que se calculan que tienen 11.000 años, donde se muestra a nuestros ancestros ordeñando a los uros, parientes lejanos de nuestras vacas, y con cierto parecido al bisonte americano, a los que, pareciera, se les cortaba un cuerno para asegurarse no ser lastimados a la hora de ordeñarlos.
Bautismo romano
¿De dónde viene la voz "queso" en el castellano, o "käse" en alemán o el "queijo" portugués? Parece que todos tienen el mismo origen: el "caseus" del latín. El francés con su "fromage" y el italiano con su "formaggio" son tributarios de "formaceus", que alude al queso de horma o con forma.
Como sea, lo que no se niega es la antigüedad del queso, y sobran testimonios en Asia Menor de su elaboración artesanal, al punto que hasta aparece mencionado desde el Código de Hammurabi hasta elAntiguo Testamento, si bien éste último prefiere hablar de la tierra "donde mana leche y miel", hasta que es nombrado con todas las letras en el segundo libro de Samuel. Pero la mitología no podía dejar de atribuir descubrimientos a sus dioses, entonces dice que fue Aristeo, hijo de Apolo y Cirene, quien tuvo la genialidad de aportárselo a los hombres.
Volvamos al Uruguay
Con la llegada de los colonos suizos, y algunos alemanes entreverados, en 1861, se comienza a escribir la historia de la quesería uruguaya. Más precisamente, es el alemán Juan Teófilo Karlen que en 1869 el que elabora los primeros quesos "industriales", seguido del suizo Abraham Félix. Un censo de la Argentina del mismo año señala que en la provincia de Buenos Aires funcionaban 22 queserías.
En un informe oficial uruguayo de 1891 se habla de la existencia en Colonia Suiza de 300 familias ¡y 100 queserías!
Socorro argentino
Comienza a sentirse en el Uruguay la crisis de entre guerras, y en 1932 a resultas de una reunión realizada en la Escuela de Lechería de Colonia Suiza se designa una comisión para viajar a la Argentina y ver como había evolucionado la tecnología y la comercialización en nuestro país. Viajan Emilio, Germán y Umberto Gugelmeier. El resultado del viaje es la creación del Sindicato Rural Ozark, que consigue aunar esfuerzos para la producción.
Como resultado de todo esto, publicidades de la época muestran la aparición de variedades de quesos como los Parmesano, Reggiano, Sbrinz, Provolone propios de la temporada primavera-verano; y en el otoño-invierno elaboraban Cuartirolo, Limburgo, Mar del Plata y Pategras.
He aquí el queso uruguayo por excelencia. Muchos nos hemos deleitado comiendo el Camembert que elabora El Talar, y también los "magros" que llegan a una excelencia de aroma y sabor notables, pero "EL" queso uruguayo es el Colonia que se elabora desde 1861, que figura como tal como denominación de origen.
Las especificaciones técnicas dicen que el Colonia debe ser de leche de vaca entera recién ordeñada, o al menos con 2,6 a 2,8 de materia grasa, y puede haber sido termizada o pasteurizada. Le comento: el termizado es una suerte de calentamiento de la leche para eliminar algunas bacterias nocivas, pero no todas, a diferencia del pasteurizado, que elimina todo rastro de materia viva. Por lo tanto, termizar la leche tiene la ventaja de permitir que el queso pueda seguir evolucionando y termine presentando sabores más complejos.
Los especialistas locales, como Jean Pierre Hounie o Juan Arocena se quejan de que no existan todavía más especificaciones para la denominación del queso Colonia. Por ejemplo, dicen, no queda claro si tiene que tener o no "ojos", si éstos deben ser de tamaño pequeño o grande. Ciertamente, un tema no menor.
Marcas y variedades
La marca nacional es CONAPROLE, cuya oferta láctea es realmente amplia y variada. Reconozco que mi preferido es el Gouda, aunque si de este queso se trata también siento un tironeo a la hora de comprar por el que elabora CALCAR; Maia es otra marca con variedad y calidad, donde mi preferencia se orienta claramente hacia el Magro. Marcas también muy reconocidas son Farming, Naturalia y Lapataia. Esta última, originalmente fundada y gestionada por un argentino de Rosario, ha pasado a manos de laPrincesa Laetitia D'Aremberg, que amén de continuar con el afamado dulce de leche que hiciera famosa esta granja, ahora incursiona con éxito en los quesos de cabra.
Quedan muchas marcas artesanales por conocer, y de las variedades que existen en el mercado, a las nombradas, hay que sumar, entre otras, el Dambo, el Fynbo, el Edam Bola de Bonprole, que también ha incorporado otra variedad, el Massdam, de pasta semidura.
Cata de quesos
Hace 11 años que se realiza una cata de quesos nacional que nació en Colonia Suiza, y que poco a poco se fueron sumando otras zonas productoras, para llegar a sumar la participación de concursantes argentinos. Concretamente, la que se realizó en noviembre del 2010 pasado en Montevideo, se expusieron 51 quesos argentinos y 72 uruguayos. Ojalá que los charrúas avisen para la próxima, porque merece una difusión más amplia que la que ha tenido en nuestro país.
Secreto final
Para mí que el secreto del sabor intenso que tienen los quesos uruguayos que más me gustan, pasa por probar aquellos que no son elaborados para la exportación, identificados como "quesos crudos", es decir, que no han sido maltratados con la pasteurización. De estos me gustaron los que vienen de "Barrancas Coloradas" o los que producen Erich Shaffner y Olga Vila.
Finale
No me canso de insistir que visitar el Uruguay en verano es regalarse, entre otras cosas, comer los duraznos más fragantes que haya probado; volver a encontrar los tomates con sabor a tomate que algunos extrañamos intensamente, productos que siempre recuerdo que adoraba el Gato Dumas. Ahora se suma el que la oferta de quesos se especializa cada día más, encontrándonos con una propuesta casi inagotable. Que se yo, como si faltaran motivos para visitar a este querido país..