sábado, 23 de septiembre de 2023



COMPOTA DE FRUTAS SECAS

 

Ingredientes: 6 tazas de agua, 3 tazas de azúcar, 120 gr de cranberries (arándanos rojos deshidratados), 150 gr pasas de uvas rubias, 200 gr damascos desecados, 250 gr ciruelas sin carozo.

Preparación: póngase el delantal para hacer el almíbar. En una olla disponga el agua y el azúcar y llevar a fuego para diluir el azúcar y concentrar el líquido. Reducir a gusto. Retirar del fuego. Agregar las frutas deshidratadas en el almíbar. Tapar el recipiente y dejar reposar por 60 minutos aproximadamente. Llevar a fuego mediano por 10 minutos. Dejar enfriar y conservar en la heladera.

Nota: en esta oportunidad cuando se sumó las frutas deshidratadas se adicionó a la preparación, una naranja con cáscara, cortada en finas rodajas.

Es conveniente disponer esta fórmula con unos días de anticipación y reservarla, gana en sabor.

Si es de su agrado se puede aromatizar el almíbar con anís, cardamomo, anís estrellado, cedrón u otras especias.

 









 

 

UN NUEVO AÑO JUDIO

 

   El próximo viernes 15 de septiembre, al atardecer será la señal clara, inequívoca, se inicia un nuevo año judío. En esta fiesta, la comunidad celebra 5784 años de la creación del mundo. Un gran acontecimiento.

   Como comienzo, no es solo el primer día del año, sino también su “cabeza”, así como esta comanda al resto del cuerpo, del mismo modo en esta jornada se predestinan todos los hechos que ocurrirán durante el año.

   Es una fiesta para todos. Observantes o no, nos congregaremos para reafirmar el deseo de todos los tiempos, ser el inicio de un nuevo período a favor de la paz, el trabajo, la fraternidad.

   Es un momento sublime, la doctrina convoca la esperanza, a una nueva vida, fuerza y motor por un futuro mejor. Familia reunida más tradición es bella combinación

   Como aquella vez, al final de la jornada laboral en Montevideo, la ciudad era un hormiguero, parecía a punto de despedazarse; entonces preferí subir por las escaleras para bajar un cambio. Al llegar con una sonrisa me abrieron la puerta, Shana tova fue parte del recibimiento y pude observar la mesa del comedor vestida para la cena festiva.

   La luz central de la sala iluminaba a pleno un plato donde descansaba una jala redonda, las manzanas y la miel. En el firmamento había aparecido la primera estrella y esa fue la señal. La familia dijo presente, sentados a la mesa, se escuchó con más atención que nunca la bendición del pan y el vino en hebreo. Siempre estuvo a cargo del abuelo, pero esta vez, fue el tiempo de uno de sus nietos, el primogénito, se le notaba orgulloso por el privilegio otorgado y su flamante condición de recién casado.

   Una ínfima acción en el mundo, un paso grande en la vida de todos.

   Como la torta tradicional que mi hija preparó con la guía segura de su abuela, en bendita memoria. Le cuento la receta, Venga súmese con nosotros a este importante momento, prepare esta ONIK LEICAJ o TORTA DE MIEL:

Ingredientes: 1 taza grande de miel, 1 tacita de café fuerte, 1 tacita de aceite, 5 huevos, 250 gr de azúcar, 100 gr de manteca, 400 gr de harina, 4 cucharaditas de polvo de hornear, 2 cucharaditas de canela, jugo y ralladura de 1 limón y 1 naranja, almendras o nueces.

Preparación: en un bol poner la miel, la tacita de café, el aceite, la manteca derretida, el azúcar, los jugos y las ralladuras de limón, la naranja y los huevos. Unir todo muy bien y finalmente añadir la harina tamizada con la canela, el polvo de hornear, y las nueces o almendras. Revolver suavemente, verter en una tortera enmantecada y enharinada. Hornear media hora más o menos a temperatura media. La torta debe quedar más bien húmeda.

   En Uruguay somos afortunados, tenemos paz y podemos escuchar, en otros países está prohibido mientras en Israel el enemigo acecha. Todos tenemos esperanza en un tiempo de concordia, trabajamos para eso. Una vez más la oportunidad de reafirmar: ser la cabeza de un año bueno y dulce.

   Por un 5784 pleno de todo eso para todos

 

Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 9 de septiembre de 2023.

domingo, 3 de septiembre de 2023

 

A DISQUEAR

 

   Vaya uno a saber, cual es la razón, por la cual buena parte del colectivo argentino, se adjudica todos los inventos; de paso cañazo, le dan partida de nacimiento en el lado occidental del río de la Plata, a los uruguayos destacados. Esto es viejo y no hay con que revertirlo, así que vamos a lo nuestro y de paso aclaramos un poco el tema en lo referido al cocinar en disco de arado.

   Parto de la base de que no necesito explicar sobre esta técnica de origen rural que, en los últimos años, se hizo habitual en hogares de pueblos uruguayos. Por poner un período de tiempo, esta aceptación urbana, arriesgo a enunciar, se dio en los últimos 20 años.

  En este nuevo escenario tuvo lugar otra evolución. Los primeros discos se comercializaban a través de la compra en desguace de viejos arados, en chatarreros, remates o ventas en conocida plataforma de mercado. Todos usados. O se recurría a algún familiar o allegado con propiedad rural para que cediera alguno en desuso. Al ampliarse los compradores, al modelo original le fijaron patas o se las hicieron de enroscar para facilitar su traslado. No fue todo. Le soldaron manijas, faja al borde, que puede medir entre 7 a 10 cm y lo convirtieron en paella; hasta los modelos más pro, le impusieron tapa. Con eso ganó en practicidad, capacidad y permite otras técnicas de cocción como el braseado. Bienvenido el aporte.

  Tiene muchas ventajas, resalto: la rusticidad del implemento, no se daña fácilmente. Su durabilidad es muy larga. Se calienta con cualquier llama y mantiene el calor. Los tiempos de cocción son cortos. Su costo es accesible.  Su desventaja, se adhieren con facilidad los alimentos.

   Hasta acá, creo, estamos todos de acuerdo. Ahora voy entrar en un camino resbaladizo: su historia. Ahí creo donde varios payadores desafinan o su fantasía es amplia.

   Primera comprobación, existe poca bibliografía impresa sobre el tema, algún material de pocas páginas con abundancia de recetas y algún consejo, eso es todo. Si se busca en internet la cosa se puede resumir en: gauchos en un acto de originalidad tomaron un instrumento que trabaja vertical lo pusieron horizontal. Es autóctono de la llanura pampeana argentina, nació a mediados del siglo XX como solución a la necesidad de cocinar algo rápido y caliente para no perder tiempo en la tarea rural.

   ¿Las pruebas? Nadie las muestra.

   No es lo único. Se afirma: “en 1842 cuando John Deere construyó el primer disco de arado en EEUU no se imaginaba que se transformaría un siglo después en un elemento para cocinar en Argentina. El disco tiene un agujero en el centro y en el país en la década del 50 de lo transformó en una churrasquera con manija. Fue en el campo, dentro de las mismas labores de labranza y para preparar los alimentos en las pausas de las labores”. (1)

  Por lo que consulté a la página oficial de la compañía John Deere América Latina. Su fundador nació el 7 de febrero de 1804 en la ciudad de Rutland, estado de Vermont en USA y falleció el 17 de mayo de 1886, en su hogar en Moline. Detalla, además: “Los nuevos pioneros de la agricultura tenían que trabajar la tierra pesada de las llanuras que se adhería a los arados de hierro fundido diseñados para los ligeros y arenosos suelos de Nueva Inglaterra. John Deere estaba convencido de que un arado muy pulido y con la forma adecuada podría limpiarse solo mientras abría surcos. En 1837, creó ese arado, utilizando una sierra averiada”. (2)

  No consta en la publicación citada que, en 1842, la empresa hubiera construido el primer disco de arado.

   Solo la página web de Ecured indica: “más adelante el arado de discos, que apareció en 1847 en Estados Unidos” aunque no identifica quién fue el fabricante. (3)

     Al día de la fecha, fue mi aporte al origen de este instrumento de cocción. Como siempre lo expreso, estoy atento a conocer su opinión.

   A propósito, el útil metálico es de fácil mantenimiento con un mínimo cuidado. Pero ¿y el curado? El Sr. Juan Carlos Favilli es el autor del verso Grasa y Fuego, esto nos enseña:

“¿Ha de ser cosa e mandinga / de los discos…el curado?, / porque de esto, se ha hablado... / más, que del hombre en la luna, / a pesar que no hay ninguna, / forma que un gaucho no ha usado // Cada quien, lleva inventado, / un menjunje… ¡estrafalario! / infalible… ¡extraordinario! / que los deja como nuevos, / unos, alcanfor y huevos ... / otros cola, y diente de ajo!! // Otros, tumban pal carajo… / mezclan nitro con trotyil, / pelan, pepino... ¡alcaucil!! / en medidas… restringidas, / no vaya a ser, que la hervida / no llegue, de enero… a abril¡! // Hay otros…que sin medida, / no tienen ni ton, ni son, / lo queman como Nerón, / le meten vinagre e vino, / queman un monte de pinos / prenden fuego hasta el portón. // Vean amigos disqueros…/ Mucho se ha hablado del asunto. / Mas… yo en rispeto pregunto / Conocen a algún hombre de campo? / Aquel que a guiso va andando / Por el sendero profundo? // Ese, es el que ha de enseñar, / A los gurises disqueros / Sin mayores entreveros, / El arte para curar / Solo lo deben dejar / Hablar un rato primero. // Grasa e vaca… y una rama / Pa remover el asunto / Cuando el fueguito está a punto / Echan encima el de arado / Y ya tienen preparado…/ Tinto y chorizo bien juntos. // Debe el hombre ser paciente…/ Una vez…otra engrasada / Que se convierta en negrada / El corazón de ese fierro / Que lo seguirá al infierno / Eterno de madrugadas / Donde un guiso, una empanada /

Revive al gaucho en invierno. // Sin más, les dejo estas rimas / Que bastante me han costau, / Curar un disco de arau / Es más fácil que hacer sombra / No escuchen a quien les nombra /

La fórmula que ha inventau / Grasa e vaca, fuego al lau / Y a disquear, como una tromba.”

 

Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 2 de septiembre de 2023

  

Referencias:

 

(1   (1)   

https://www.eltribuno.com/salta/nota/2021-12-25-0-0-0-cocina-al-disco-sabor-de-campo

 

(2)

https://www.deere.com/latin-america/es/nuestra-compa%C3%B1%C3%ADa/sobre-nosotros/antiguos-l%C3%ADderes/john-deere/#:~:text=La%20historia%20de%20John%20Deere,Deere%20y%20Sarah%20Yates%20Deere

(3)

https://www.ecured.cu/Arado

lunes, 28 de agosto de 2023

 

CON LA ESPERANZA ADELANTE

    En Uruguay la nostalgia inmoviliza, baila y engorda; ya veremos por qué digo todo esto.

   Lo primero, lo de inmovilizar, está dicho en función de esa permanente evocación de lo acaecido, ya hace un tiempo y en otro contexto nacional e internacional. Como se lo sobrevalua actúa como un freno a las decisiones y acciones de este tiempo. Ejemplos hay muchos: la Suiza de América, Maracaná o Telecataplum son sujeto del recuerdo señalados como el pico más alto de nuestra excelencia. Así nos va también, esas pasadas glorias sirven para que los mediocres se escuden o valen para justificar sus falencias. Claro tampoco hay muchas intenciones por hacer algo mejor en algunas corporaciones, se sigue viviendo de aquellos créditos por cierto ya devaluados.

   Fruto de ese estado de añoranza, la noche del 24 de agosto es la noche más bailante del país, a partir de una iniciativa del empresario Lecueder.

   El 24 de agosto de 1978 el grupo propietario de  CX 32 radio Mundo, organizó un baile con música "vieja", old hits. Ellos no sabían que estaban frente a un hecho histórico, el primer capítulo de un clásico de la sociedad uruguaya. Luego de aquella noche, vinieron otras, siempre el 24 de agosto, con el mismo nombre y estilo. La cosa es salir a bailar aquella música vieja, la de finales del 60, década del 70 y algo del 80, aunque claro con el paso de los años, se agregan nuevos temas, que hicieron historia, ya sea por su vigencia, por sus cantantes, su letra o su promoción. Temas de Queen, Simon and Garfunkel, Cat Stevens, Beatles, Dire Straits,  Supertramp, suenan junto a gente más comercial, como Barry Manilow, la segunda etapa de los Bees Gees, la música disco, los new romantics y paro por acá, ya que la lista sería larguísima.
   Es en esta fecha, donde más se sale a bailar, superando en cantidad a la noche de navidad, año nuevo o carnaval; ya que en ese día, salen los padres, los hijos, los recién casados, los novios, a recordar viejos tiempos o no tanto, dependiendo de la edad. Hasta suele ser común que salga una familia a bailar al mismo lugar, cosa que no sucede en el resto del año donde cada uno irá a su lugar o estilo de música según preferencias.
   La cosa tomó tal vuelo, que desde los primeros días de agosto, las radios sacan los éxitos del  momento y difunden la "vieja música" de aquellos monstruos de la canción junto a otros no tan buenos, pero que fueron muy  promocionados.

   En este tiempo, el fenómeno de la noche de la nostalgia ha trascendido los bailes con música en inglés, por lo que desde hace varios años, las tanguerías, los bailes de música tropical también tienen en la misma jornada su “noche”,  sacando a relucir aquellos discos de pasta, guardados en el fondo del cajón.
   Por último, lo de engordar, esa memoria, muchas veces hermosa, genera en algunos casos angustia oral y como ya lo sabemos terminamos de alguna manera canalizándola a través del ataque al servicio del plato o la copa, luego la balanza acusará el exceso.

   Me aprovecho entonces de este estado colectivo donde aflora el pasado, para hacer el ejercicio de recordar viejos productos y marcas relacionados al objetivo de esta columna. No es exhaustiva y para eso mucho me han ayudado los compañeros de redacción, la familia, en el trabajo.

   Evoco entonces de mi Dolores natal la soda repartida en bicicleta por el Nene Otonelli. El carro tirado por caballo de la panadería La Ideal o su versión moderna, la bicicleta con su carro con tapa todo forrado de chapa conducido por Chirulo el repartidor de la panadería de Pirucha. La pizza y las masitas de la confitería Trocadero, las hacia el padre de David Dufour. Los helados de Monte Bianco o de El Retorno.

   Los caramelos Caramer de Mercedes más sus confituras  invernales como el caramelo de maní, los bombones y sus trufas. La confitería de la Onda, Garramon y La Mallorquina en Mercedes. El vino de Los Ranchos de Fray Bentos. Las galletitas venían en latas con un frente circular de vidrio, las que más recuerdo eran las de la fábrica Famosa de Paysandú; en Dolores las distribuía Modesto Siniscalchi y como soy amigo de sus hijas, si habré comido de esa bollería. Por cierto el almacenero envolvía la yerba, el azúcar y otros tantos productos  en papel de estraza.

   Los chicos teníamos los chicles Adams; los Globero; las pastillas Trineo de menta, mentol; los alfajores Menier; con el vuelto te podías comprar un Chocolondo; las pastillas Nican eran de menta, mentol, naranja y limón. Los Carambones, eran caramelos de chocolate y dulce de leche; los chocolatines Aguila; los bombones Napolitano. Las galletitas Coronación, las Cream Cracker. En Montevideo los bombones se podían adquirir en Doña Jovita ubicada en la galería Trocadero o en  la bombonería Palay (Yi entre 18 de Julio y San José). También en esta ciudad Conaprole repartía la leche y el yogurt en botellas de vidrio y tenía una rica crema rusa. 

  Para la merienda estaban entre otros el Toddy, el Colcafe, el café Mokambo y el Saint Café. Los huevos eran Moro y las arvejas Altama venían en una lata a cuadritos. Entre los helados se podían elegir entre los de Smak, los Osor Polar o hacerlos con el preparado de Postres Cuesta. De Pando venían los chorizos Cholito.  

   El mundo de las bebidas era amplio. Los cerveceros tenían Norteña, Salus y Patricia fabricadas por distintas empresas en otras tantas ciudades, casi me olvido hubo una Doble Uruguaya. La malta era Montevideana y a la hora de refrescarse  se podía elegir entre Limol, Citral Salus, la Manzanet con sabor a manzana, Coral, Crush, La Salteña, Tab, Bilz, la naranjita Urreta y el agua Itu.

   Esto es en definitiva un aviso de algo pasado, hay muchos más. Estoy seguro, Ud se debe acordar de otros tantos nombres, parte de nuestro rico patrimonio.

   Como dice Yupanqui: “con la esperanza adelante, con los recuerdos detrás”.

   Que en esta jornada eso nos sirva como base del futuro el que podemos y debemos construir.

 

  Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 19 de agosto de 2023

 

 En radio Rural: LA COCINA DE ABRAZO PAIS

   En el programa Abrazo País, su conductora Milagros Herrera presenta un programa que se aboca al rescate de raíces y tradiciones, junto con música regional y entretenimiento.

   En ese espacio, tengo una columna sobre el amplio mundo de la cocina y su mundo afín.

   Lo invito a que escuche y participe a través del 099 400610. La cita es todos los sábados, en CX 4 radio Rural, Am 610, en el horario comprendido entre las 0800 y 1100 hs.

   Venga, arrímese, el fogón esta precioso. 


miércoles, 9 de agosto de 2023

 


EL PEPE OLAZARRI un grande

 


   Hace un rato (1), Ignacio Olazarri me comunicó el fallecimiento de Pepe, su padre; yo le agrego el maestro, el amigo.

   El Lic. José Eduardo Olazarri era un sorianense, biólogo especialista en moluscos. Trabajó en varios países de América, publicó muchísimos trabajos sobre el tema, era una autoridad. Eso no fue todo también se desarrolló como productor rural y en el periodismo.

   Podría contar muchas anécdotas de su vida.

   En la década del 80, en la madrugada de la democracia, impulsó actividades en el campo de la conservación ambiental. Pepe no solo nos guío, con su estilo campechano nos corregía cuando metíamos la pata, muchas veces nos movimos con más pasión que razón. Sus cartas a máquina con interlineados de su mano, desde Mercedes, eran palabra santa. No solo eso, muchas veces vino a la capital, asistió a las reuniones de la querida Sociedad de Conservación del Medio Ambiente. Luego nos íbamos caminando hasta la Onda. El caminar es un decir, nos iba enseñando mientras traducía los libros clásicos al ambiente uruguayo. Había una parada obligatoria: La Pasiva de 18 y Ejido, de sobremesa larga; mientras hacíamos tiempo hasta que el ómnibus a Mercedes se marchaba, en la madrugada. Los panchos y cerveza que consumimos no están escritos.

   No era un teórico y menos de escritorio. Tenía cátedra y experiencia de campo, con una rara virtud, cuando no sabía de un tema, te lo decía. Al respecto era clásica su frase: “yo que se…”

   El movimiento ambientalista decayó, mejor dicho, se extinguió. Hice dos años sabáticos y me dediqué a estudiar cocina.

   El Pepe se enteró y un correo electrónico dijo: te ofrezco un espacio en el Semanario Entrega 2000, quiero que escribas a partir de una receta sobre su historia, su cultura, el mundo afín a la gastronomía.

   Así durante 13 años, todos los martes de noche le enviaba un artículo sobre un plato y algo más que Pepe como director del medio, corregía faltas, lo mandaba imprimir y el viernes se distribuía en Soriano y aledaños. Cuidado, en ese semanario hubo plumas destacadas y series memorables; no era mi caso. Solo la bonhomía de Olazarri pudo juntar tanta cosa buena en una publicación.

   Como responsable máximo defendió el republicanismo, la buena administración pública y no precisó de sensacionalismos para decir lo justo y necesario.

   Por mi parte recibía a vuelta de email su guía, que con el paso del tiempo fueron otra vez cátedra y experiencia de campo.

   Lamentablemente un acv lo sacó de escena, pero me alegraba que cuando lo felicitaba por su cumpleaños me respondía; hacelo con una cerveza artesanal. Siempre tomaré una a tu salud, a tu estirpe.

   Se nos fue un maestro, una buena persona. Dejó una familia hermosa de muy buena gente, cientos de escritos sobre ciencia y de la vida. Un camino.

   Sea bendita su memoria.



Notas

(1)  La lamentable noticia, me fue comunicada el 8 de julio de 2023.

(2) Muchas de las notas de este blog, fueron publicadas y así figuran, en el Semanario Entrega 2000.

(3)  La foto del Lic. José Olazarri fue tomada y se agradece del portal Agesor (www.agesor.com.uy)

  

 


 





domingo, 18 de junio de 2023

 

GUISO CON GRAPA

 

   La oficina era un gran ambiente dividido al medio por un panel de madera y vidrio. La de atención al público tenía ingreso por una puerta ubicada al lado del acceso Yacaré del puerto de Montevideo. Atendida siempre por un jefe eterno, el Tuerto junto a un encargado de turno, un oficinista y algún funcionario haciendo tareas de apoyo. En la otra habitación los funcionarios anotaban operaciones aduaneras en unos libros más anchos que altos y ahí, en un rincón habían improvisado cocina. El turno matutino ingresaba a las 0700 hs, el vespertino a las 1300 hs, con la función de dar custodia a bienes en tránsito. La mayor operativa era la carga destinada a Zona Franca de Colonia.

   Al iniciarse el turno matutino, los despachantes con los reembarcos, se presentaban en el mostrador a reservar funcionario. Luego se dirigían a las oficinas portuarias para el trámite oportuno. El camionero hacía cola en el depósito y con los papeles autorizados iniciaban la carga. En su gran mayoría todavía no estaba conteinizada por lo que depositar sobre el camión, enlonar y atar implicaba un trabajo de tres o cuatro horas.

   En esa espera y ganando tiempo, en la oficina aduanera rápidamente se arreglaba un almuerzo. Enseguida de tomar el turno, el designado, había ido al supermercado más cercano, compraba los ingredientes e iniciaba la faena.

   El de esta oportunidad al que también le decían: “huevo de pascua” era famoso por los guisos y su más acreditado, el de grapa. Un día una compañera de muy finos modales, le pidió la receta.

   Ella en un escritorio al lado del jefe, ordenaba documentos, emitía guías de tránsito y administraba los recursos humanos. Mampara mediante, el cocinero empezó a cantar la fórmula del alabado potaje.

-        Corto la carne en trozos y la macero en grapa con limón. Pico la cebolla, el morrón y la reservo rociadas con un chorrito de grapa con limón,  y la compañera anotaba.

-        Sofrito los vegetales y le tiro un chorro de grapa con limón y la fórmula se seguía asentando en papel.

   El guiso tenía carne, verduras típicas, salsa de tomate y arroz. En cada paso en el oficio de la receta, el encargado de las ollas indicó sumar grapa con limón. Así quedó asentado. En total necesitó unas cuantas medidas del destilado de uva producido en ese entonces por Ancap.

   A las 10 y algo de la mañana el guiso estuvo pronto y se sentaron a comer. Sabia glorioso, un aplauso al guisandero y el comentario de M.

-        que rico tu guiso, le pusiste mucha grapa y no se siente nada.

   El Negro que tenía mundo, experiencia y calle, se sonrió mientras daba cuenta del plato y lo repitió.   

   Todos sabían de la picardía menos la compañera. Hasta el primer camionero que llegó a la oficina anunciando estar pronto para salir a Colonia, ligó porción. Se lo comió rápido y escuchó los halagos de M. Quedó con la duda.

   Ya viajando por ruta 1, el chofer le preguntó al Negro, ¿cómo disimuló en la olla tanta bebida? El cocinero se acarició su vientre prominente y exclamó medio somnoliento: ¿la grapa? La tengo acá.

 

 

   Cualquier parecido de todo esto, en la segunda mitad de 1980, con la realidad, es mera coincidencia.