viernes, 4 de diciembre de 2020

 


TREMENDO PROSECCO

 

  Hay una interesante novedad en el mundo del vino en Uruguay y la presenta la bodega Pizzorno.

   El prosecco es un clásico italiano, un vino blanco espumoso más bien seco. De amplio consumo en esa tierra, aunque en el resto del mundo es servido como aperitivo o en coctelería, siempre fresco. Tiene su D.O.C. (denominación de origen controlada) y uva específica. Se embotella en diferentes versiones, dependiendo de su intensidad en burbujas y contenido de azúcar. No es un vino para guardar, se disfruta joven, una vez que sale al mercado.

   Principal componente del famoso coctel Bellini (1). Mezcla de una parte de pulpa de durazno (blanco de ser posible) y dos partes de prosecco, servido en copa tipo flauta.  Se le atribuye la autoría de la combinación a Giusseppe Cipriani, cuando era barman del Harry´s Bar, en Venecia, en 1948, en un homenaje al pintor Giovanni Bellini.

   En Uruguay se importa y su precio es alto.

   Ahora, si quiere ir sobre seguro, descorche un Tremendo, el prosecco que la bodega Pizzorno hizo posible en una relación costo-calidad excelente. Las botellas adquiridas en promoción tuvieron un costo unitario de $295.

   Esta bodega tradicional y muy profesional, ubicada en Canelón Chico, lo produce a partir de uvas sauvignon blanc y ugni blanc. Y lo hace muy bien. A juicio de este cronista, entre su amplia cartera de caldos de excelente factura, sus sauvignon blanc, nunca fallan, se destacan.

   Algo no menor, desde mi óptica. En nuestro país, las compras en la relación productor-consumidor o comerciante-consumidor, a través de las redes sociales, son más calvario que facilidad. Sobre esto tengo un decálogo de yerros, de anécdotas y sin sabores, que no vienen al caso. El mundo del e-commerce en esta comarca no es eficiente.   

   Sin embargo, las veces que, vía telefónica, he requerido información y he comprado en la bodega Pizzorno, se han caracterizado por el profesionalismo y la amable atención. Brindo por eso.

   Pues bien, con el prosecco frío, ¿qué hacemos?

   Me lo imagino acompañando picadas, tapas, pinchos, pizza Margarita, torta con chantilly y frutillas, sabayón y frutillas. Para la época que se avecina, en una cena de platos frescos, ligeros. Pescados sin salsa contundente.

  Y que no falte, como base de cóctel.

   En una noche familiar, fue servido en un aperitivo en la siguiente fórmula: tres partes de Prosecco, dos partes de Campari, un chorro de soda. Servido en copa más rodaja de naranja y hojas de cedrón.

   A pesar de la pandemia y sus normas, sigue siendo fundamental disfrutar, de este muy buen producto, siempre en familia.

 

(1)   Coctel oficial de la International Bartenders Association.

(2)   Gracias Sr. Linng Cardozo por la sugerencia de esta bebida.