sábado 21 de enero de 2012

EL PAQUETE

Sé que no falla pero ansioso pregunto por teléfono: ¿llegó?. Yael me responde, noooo papá, te mando un sms cuando esté en casa. De cualquier manera no me quedo tranquilo, hasta media tarde del jueves cuando el celular vibra delatando el mensaje de mi hija, decía: llegó la caja. Respiré tranquilo.

Luego en mi domicilio, a la noche, como si fuera la primera vez, con un alegre nerviosismo más propio de un niño en día de reyes, abro la encomienda. Un aroma fresco, especiado, se ventila y es nuestra gloria. Una carta, su letra inconfundible nos desea Feliz Navidad. Comienza así un clásico, nuestro institucional.

Mamá en la noche del miércoles, me contó que en Dolores hacía mucho calor y en un taxi con Marito, mi sobrino, habían depositado su pan dulce, en la agencia de ómnibus, saldría en el primer turno de la madrugada a Montevideo. Nene, salió un poco negrito, el horno estaba un poco fuerte me advierte y que los empleados le prometieron su entrega en el día. Claro, la distribución en la ciudad, el penúltimo día hábil previo al 25 se complica, por el tránsito y esa locura general que nos invade por hacer todo a último momento.

Ahora me imagino la previa. Seguro comenzó la jornada muy temprano para armar la masa y el fermento, hubo un antes. Con anticipación preparó su stock de pasas, frutas secas, maníes (si el de mi Vieja lleva maní). Hace la compra cotejando precios y donde la calidad del producto sea óptima, se toma su tiempo y si es necesario busca en varios proveedores locales lo mas conveniente. Ah!, tiene otro secretito. Recibe de manera diaria leche sin pasteurizar, luego de hervirla conserva la gordura, la que sumará no sólo a este panificado también a otras preparaciones; la sustancia grasa es fundamental para transmitir sabores, mejorar el volumen y conservar textura.

A eso de las 10 de la mañana, la vieja mesa de madera ubicada en la cocina, cruje, protesta. Son los kilos de mi madre transmitidos con fuerza por su brazo hábil, al amasar la mezcla de harina, hasta lograr ese punto liso, maravilloso. Dejará leudar, el calor reinante ayuda y sabe el lugar exacto en la casa donde las levaduras mejor trabajan para producir el levado. Luego de ordenar y armar el almuerzo, esta vez rápido y liviano por que no hay que distraerse, tomará los moldes los aceitará y les pegará tiras de papel de estraza. Esto es un detalle mi Madre jamás hace panes chico, son piezas de al menos dos kilos, la condiciona el tamaño de sus moldes. Hace años, yo era muy chico, mi Padre con un amigo abrieron un almacén en la calle 18 de julio, querían sumar mas ingresos a sus habituales tareas de empleados públicos. Por el devenir de la vida, aquella iniciativa mi Viejo la cerró y continuó en otro emprendimiento, ahora solo, un taller de herrería. De su primera actividad comercial nos quedó cantidad enorme de dentífrico, jabones y moldes de pan dulce. Es que antes el dulce de membrillo venía en latas y el almacenero debía abrirlas por uno de los extremos, ja! y hacer mucha fuerza al sacudirla para deslizar la confitura hacia fuera. Con varias de ellas, la abertura fue por uno de sus laterales, el área más grande y de ahí fueron a la cocina familiar. No solo se hace panettone también pan con dulce de membrillo para mis hermanos, ya que los otros nenes, no les gusta ni la fruta abrillantada ni las pasas, ¡lo que se pierden!

El sol da de lleno en la tarde sobre la cocina hogareña eso no la amilanó, prendió el horno de gas. Sabe que buena parte del éxito se lo juega en la cocción, pero el artefacto es confiable, entrega una obra de arte que mi madre barniza con claras batidas a nieve y le suma granas de color a modo de decoración. Lo dejará enfriar, lo envolverá en papel manteca y abrigará con un repasador, irá a una caja a medida hecha por ella misma, escribirá la carta, se cambiará de ropa y partirá para la agencia ubicada en la plaza principal.

Es navidad en casa, sale parrilla, en mesa larga con primos, tocan las doce, nos saludamos y vemos el show pirotécnico, volvemos es el tiempo dulce. Lo corto, se sirven, como dice Tito un judío sabio, el pan no se entrega hay que ir a buscarlo, en señal de que debemos ganarlo. Todos lo halaban es una excepcional factura casera. Más tarde, ya tranquilo, solo y en el patio, lo volveré a probar con leche fresca, lo hacia el Viejo. En el cielo hay muchas estrellas, en una de ellas Papá.

En su memoria y en la del pan dulce de Doña Lila, salud, le deseo lo mejor en el 2012, que todo el mundo sabe por donde va la cosa.-

Publicado en Semanario Entrega 2000, Viernes 30 de diciembre de 2011, pagina 11, en la sección Las Recetas de Marcos Ruella.



sábado 26 de marzo de 2011

GASTRONOMIA DE SORIANO


"Aquí nació la patria”, así, pintado en un cartel a la entrada de Cardona, me recibe Soriano, un departamento fértil, con una cuenca hidrográfica abundante, de suaves praderas, de buena gente, trabajo y cultura, como se verá. Vengo de lejos, traigo en el alma los mejores recuerdos, tengo en estas tierras familia, amigos, ancestros, vivencias. El objetivo es recorrer sus caminos, vivir y revivir. Eso nos llevara por situaciones, productos, recetas; es que no solo nació, acá se hace patria.

La jornada empezó temprano, me vine manejando un Ford 57, en una madrugada fresca y cuando el sol dijo buen día, por aquello de desayunar como un rey, estacioné en la plaza principal. Di cuenta de unas galletas de campo recién horneadas, un trozo de membrillo, queso tipo Colonia y leche fría. Gloria bendita.

Como no hay apuro, deambulé por aquellas calles, una vecina me saludó, con orgullo me contó de la vida de esa zona y de la Sociedad Criolla La Lata Vieja; poco menos le juré que a la vuelta, visitaría ese centro.

Ahora en ruta 2 tanta felicidad tiene un limite, el motor se recalienta y apenas me da para estacionarlo en las afueras de Santa Catalina. Una anciana me observa hacia ella voy. Le pido un poco de agua, no sabe quien soy, aun así me franquea el paso a su casa. No es una construcción nueva, es de techos altos y ha sido mejorada. Digna, limpia, pintada hace poco, parece vacía con un jardín de hortensias florecidas, sombreado húmedo, mitiga el calor en este enero caluroso. No es todo, me sorprende la quinta.

Doña María, menea la cabeza y con preocupación confiesa su creciente dificultad para mantener tanta variedad de hortalizas y árboles frutales, hay un bastón y una artrosis impidiendo mayor actividad. De cualquier manera esto ayuda a parar la olla aunque ahora vive sola. Tiene ganas de hablar y me comenta que tuvo tres hijos, con mucho esfuerzo los mandó a estudiar, uno es técnico agropecuario, la del medio maestra la más chica da clases de ingles. Todos bien casados al decir y le dieron 5 nietos, tres mujeres y dos varones. ¿y su esposo? Trabajo como un burro, peón de estancia primero con el tiempo llego a encargado, anduvo por todo el departamento, tenía buenas referencias y le encantaban los caballos, hace poco lo perdí; aquellos ojos claros los de la Doña se nublaron. Se repuso rápidamente y continuó. Yo también lo ayudaba. tejí y cocí para afuera, limpiaba la escuela, hacía pasteles y torta fritas, mis gurises los vendían los domingos en la cancha de futbol. Ahora mantengo esto, me dieron una pequeña pensión y mi familia es la gran fortuna que tengo.

De un pozo profundo saque agua, con la cual llene el radiador, cuando regresé a devolver el balde aquella fraterna abuela me regaló tomates, un pepino, una cebolla, un morrón y hojas de albahaca. Y así me despidió con un beso: si va para Dolores, tiene unos cuantos kilómetros por hacer, deberá almorzar este es mi regalo, ya sabe donde vivo, vuelva cuando guste.

El sol se hace sentir al mediodía, el movimiento en la ruta es incesante, muchos camiones cargados con granos, en el campo hay siembra directa sobre rastrojos y a la soja ya crecida le falta agua al igual que a las praderas. Hay al costado del camino, un descanso, un pequeño desvío sobre la banquina cubierto por la sombra de unos enormes eucaliptos. Ahí me quedo.

Tomo aquellas verduras. Pelo la cebolla y el pepino, las troceo en cuadraditos medianos, hago lo mismo con el morrón y dos tomates. Del baúl saco aceite de oliva, sal y tres filetes de anchoas, a estos también los corto. Junto todo en un bol. Le sumo hojas de albahaca troceadas a mano. Lo complemento con pimienta recién molida y gotas de limón. La disfruto con agua. Unos duraznos son el postre y con cuidado hago fuego en una cocinilla a gas para calentar agua. Me tomaré la tarde libre, la voy aprovechar leyendo. En la radio Serrat canta: “y uno es feliz como un niño / cuando sale de la escuela. / De vez en cuando la vida / toma conmigo café / y está tan bonita que da gusto verla. / Se suelta el pelo y me invita a salir con ella a escena”.

Por cierto, casi me olvido y todavía no se lo he preguntado. Tengo una invitación ¿me acompaña en este viaje? Hay mucho más para recrear.

Publicado en el Semanario Entrega 2000, sección Las Recetas de Marcos Ruella, el viernes 7 de enero de 2011.-

miércoles 12 de enero de 2011

SOBRE QUESOS URUGUAYOS


Siempre es interesante conocer la opinión de actores calificados. Alejandro Maglione es un reconocido periodista del área gastronómica que mucho conoce a nuestro país. Tiene la honestidad de comentar sobre las cosas buenas y de nuestras malas también. Su columna "Comer + Beber" en el diario La Nación de Argentina es muy atractiva, la recomiendo.
A propósito de quesos, esto publicó la semana pasada. Aquí el enlace: http://www.conexionbrando.com/1339301



Una recorrida por el origen del tradicional queso uruguayo

De larga historia lechera e influenciados por la tradición suiza, repasamos algunas de sus ejemplares mas finos del país vecino. Por Alejandro Maglione


De larga historia lechera e influenciados por la tradición suiza, repasamos algunas de sus ejemplares mas finos del país vecino. Por Alejandro Maglione


Por Alejandro Maglione
Especial para ConexionBrando.com


La cosa
La cosa es que cuando uno tiene la oportunidad de trasladar sus andanzas veraniegas al otro lado del río Uruguay, es decir, al lado uruguayo, y se pasea por los prados del Departamento de Soriano , no deja de advertir nostalgioso que esa zona que solía estar poblada de tambos, ahora luce sus cuchillas todas pintadas de verde soja, porque la fiebre del yuyo los atrapó a ellos también, y abrazaron la rentable libertad que otorga la soja, a la esclavitud que entraña la vida del tambero.

Pero también la cosa es que mientras algunos uruguayos cierran tambos, han aparecido inversores neozelandeses que comienzan a abrirlos, quizás con una visión estratégica de más largo plazo que nuestros hermanos rioplatenses.


De larga historia lechera e influenciados por la tradición suiza, repasamos algunas de sus ejemplares mas finos del país vecino. Por Alejandro Maglione
Colonia Suiza-Nueva Helvecia
Pero todo parece indicar que mientras exista esta población, cuna de la lechería industrial uruguaya, los quesos de este país tienen el futuro asegurado, sobre todo en la variedad "Colonia",que se considera el queso local por excelencia. Ubicada en el Departamento de Colonia, se encuentra a pocos kilómetros de Colonia del Sacramento, en dirección a la ciudad de Montevideo. Su nombre político es Nueva Helvecia, pero los locales la llaman Colonia Suiza, así que valen los dos indistintamente.

Esta localidad, fundada y poblada por familias provenientes de diferentes cantones suizos, cuyos escudos cantonales lucen orgullosos en el frente de cada una de sus casas, tiene entre sus particularidades el de albergar uno de los institutos más importantes para el aprendizaje de lenguas por el método de inmersión total que hay en América Latina: el Instituto Vinculum, que le añade una pequeña población itinerante de ejecutivos que van a aprender o perfeccionar su inglés en un ambiente de aislamiento de su enloquecida realidad cotidiana.

Vamos al queso
Cuando se escribe sobre el queso y sus posibles orígenes, siempre viene bien la leyenda del ignoto habitante del Oriente Medio, que mientras transportaba leche en un estómago de cordero arriba de su camello, descubrió que ésta se había cuajado y de esta manera se podía conservar y transportar leche sin que se eche a perder.

Pero hay pinturas en Europa, que se calculan que tienen 11.000 años, donde se muestra a nuestros ancestros ordeñando a los uros, parientes lejanos de nuestras vacas, y con cierto parecido al bisonte americano, a los que, pareciera, se les cortaba un cuerno para asegurarse no ser lastimados a la hora de ordeñarlos.

Bautismo romano
¿De dónde viene la voz "queso" en el castellano, o "käse" en alemán o el "queijo" portugués? Parece que todos tienen el mismo origen: el "caseus" del latín. El francés con su "fromage" y el italiano con su "formaggio" son tributarios de "formaceus", que alude al queso de horma o con forma.

Como sea, lo que no se niega es la antigüedad del queso, y sobran testimonios en Asia Menor de su elaboración artesanal, al punto que hasta aparece mencionado desde el Código de Hammurabi hasta elAntiguo Testamento, si bien éste último prefiere hablar de la tierra "donde mana leche y miel", hasta que es nombrado con todas las letras en el segundo libro de Samuel. Pero la mitología no podía dejar de atribuir descubrimientos a sus dioses, entonces dice que fue Aristeo, hijo de Apolo y Cirene, quien tuvo la genialidad de aportárselo a los hombres.


De larga historia lechera e influenciados por la tradición suiza, repasamos algunas de sus ejemplares mas finos del país vecino. Por Alejandro Maglione


Volvamos al Uruguay
Con la llegada de los colonos suizos, y algunos alemanes entreverados, en 1861, se comienza a escribir la historia de la quesería uruguaya. Más precisamente, es el alemán Juan Teófilo Karlen que en 1869 el que elabora los primeros quesos "industriales", seguido del suizo Abraham Félix. Un censo de la Argentina del mismo año señala que en la provincia de Buenos Aires funcionaban 22 queserías.

En un informe oficial uruguayo de 1891 se habla de la existencia en Colonia Suiza de 300 familias ¡y 100 queserías!

Socorro argentino
Comienza a sentirse en el Uruguay la crisis de entre guerras, y en 1932 a resultas de una reunión realizada en la Escuela de Lechería de Colonia Suiza se designa una comisión para viajar a la Argentina y ver como había evolucionado la tecnología y la comercialización en nuestro país. Viajan Emilio, Germán y Umberto Gugelmeier. El resultado del viaje es la creación del Sindicato Rural Ozark, que consigue aunar esfuerzos para la producción.

Como resultado de todo esto, publicidades de la época muestran la aparición de variedades de quesos como los Parmesano, Reggiano, Sbrinz, Provolone propios de la temporada primavera-verano; y en el otoño-invierno elaboraban Cuartirolo, Limburgo, Mar del Plata y Pategras.


De larga historia lechera e influenciados por la tradición suiza, repasamos algunas de sus ejemplares mas finos del país vecino. Por Alejandro Maglione
Queso Colonia
He aquí el queso uruguayo por excelencia. Muchos nos hemos deleitado comiendo el Camembert que elabora El Talar, y también los "magros" que llegan a una excelencia de aroma y sabor notables, pero "EL" queso uruguayo es el Colonia que se elabora desde 1861, que figura como tal como denominación de origen.

Las especificaciones técnicas dicen que el Colonia debe ser de leche de vaca entera recién ordeñada, o al menos con 2,6 a 2,8 de materia grasa, y puede haber sido termizada o pasteurizada. Le comento: el termizado es una suerte de calentamiento de la leche para eliminar algunas bacterias nocivas, pero no todas, a diferencia del pasteurizado, que elimina todo rastro de materia viva. Por lo tanto, termizar la leche tiene la ventaja de permitir que el queso pueda seguir evolucionando y termine presentando sabores más complejos.

Los especialistas locales, como Jean Pierre Hounie o Juan Arocena se quejan de que no existan todavía más especificaciones para la denominación del queso Colonia. Por ejemplo, dicen, no queda claro si tiene que tener o no "ojos", si éstos deben ser de tamaño pequeño o grande. Ciertamente, un tema no menor.

Marcas y variedades
La marca nacional es CONAPROLE, cuya oferta láctea es realmente amplia y variada. Reconozco que mi preferido es el Gouda, aunque si de este queso se trata también siento un tironeo a la hora de comprar por el que elabora CALCAR; Maia es otra marca con variedad y calidad, donde mi preferencia se orienta claramente hacia el Magro. Marcas también muy reconocidas son Farming, Naturalia y Lapataia. Esta última, originalmente fundada y gestionada por un argentino de Rosario, ha pasado a manos de laPrincesa Laetitia D'Aremberg, que amén de continuar con el afamado dulce de leche que hiciera famosa esta granja, ahora incursiona con éxito en los quesos de cabra.

Quedan muchas marcas artesanales por conocer, y de las variedades que existen en el mercado, a las nombradas, hay que sumar, entre otras, el Dambo, el Fynbo, el Edam Bola de Bonprole, que también ha incorporado otra variedad, el Massdam, de pasta semidura.

Cata de quesos
Hace 11 años que se realiza una cata de quesos nacional que nació en Colonia Suiza, y que poco a poco se fueron sumando otras zonas productoras, para llegar a sumar la participación de concursantes argentinos. Concretamente, la que se realizó en noviembre del 2010 pasado en Montevideo, se expusieron 51 quesos argentinos y 72 uruguayos. Ojalá que los charrúas avisen para la próxima, porque merece una difusión más amplia que la que ha tenido en nuestro país.

Secreto final
Para mí que el secreto del sabor intenso que tienen los quesos uruguayos que más me gustan, pasa por probar aquellos que no son elaborados para la exportación, identificados como "quesos crudos", es decir, que no han sido maltratados con la pasteurización. De estos me gustaron los que vienen de "Barrancas Coloradas" o los que producen Erich Shaffner y Olga Vila.

Finale
No me canso de insistir que visitar el Uruguay en verano es regalarse, entre otras cosas, comer los duraznos más fragantes que haya probado; volver a encontrar los tomates con sabor a tomate que algunos extrañamos intensamente, productos que siempre recuerdo que adoraba el Gato Dumas. Ahora se suma el que la oferta de quesos se especializa cada día más, encontrándonos con una propuesta casi inagotable. Que se yo, como si faltaran motivos para visitar a este querido país..


miércoles 24 de noviembre de 2010

15000 PRIMAVERAS (III)


Al entrar al baile, me aturdió la mala acústica del Estadio Cerrado Municipal justo cuando Horacio Macoco Acosta y Mario Fernandez de Fantasía cantaban: “Primavera, primer baile, primer beso / Primer llanto, primer loco sentimiento / Primavera, de mi vida la primera / la que quiero que se quede para siempre / Primavera.”. A su turno, Los Estudiantes, también animó la fiesta; así se cerraba en aquel entonces el programa oficial de la Fiesta de la Primavera. Fui uno de sus actores hasta 1981. Esos carros se desarmaron y puntualmente con la nueva floración, a modo de ave fenix se armaron otros. Ahí hay magia, un poco de eso sustenta el evento popular, el cual acaba de cumplir 50 años, el pasado 10 de octubre

Fuera de estas memorias, el festejo tiene en líneas generales un balance positivo; en lo tangible se recaudan fondos para los centros educativos, moviliza el comercio de la zona, genera trabajo, incrementa la movilización de personas. En lo inmaterial fomenta y destaca la región, concibe acciones artísticas en la estudiantina arrastrando en esa realización el apoyo de familiares. De manera indirecta congrega a la familia.

Los hechos negativos han sido pocos, alguno muy doloroso. De confirmarse la tendencia planteada en la organización de la última edición, cabe esperar una mejora en varios puntos: horario y desarrollo del desfile, ubicación de espectadores y seguridad. Cuesta lograr el apoyo estatal, básicamente cuando las decisiones se toman en Montevideo. También es un debe la promoción institucional del suceso, se sigue apelando a afiches que se ubican fuera del departamento en contados puntos de exhibición siendo la propaganda boca a boca, el medio más utilizado. No se puede entender al día de la fecha la carencia de un medio electrónico oficial, (web, blog) que difunda acciones y resultados del concurso. Un nuevo plan de marketing obligará a definir entre otros puntos, que tipo de fiesta se pretende, quienes serían los organizadores y el punto crítico de saber cuantos nuevos turistas puede captar Dolores sin caer en la desatención o falta de provisión de servicios, ha sucedido.

Reitero el balance es francamente positivo y seguro lo que la crónica no refleja o es de difícil medición por parte de una evaluación es lo relativo a lo social.

Dolores esta ubicada en una zona agropecuaria productora de commodites de excelente comercialización, en la ciudad eso refleja en el trabajo de servicio que promueve el campo; de cualquier manera el movimiento es tranquilo a semejanza de cualquier localidad medianamente activa de nuestro país. Claro, el día de la Fiesta de la Primavera, el incremento es exponencial. Es cuando la ciudad está más linda y cuando cualquiera de mis paisanos se siente orgulloso. Es el momento de reunir a la familia primero, luego cuando los hijos terminan secundaria serán ellos en sus estudios o trabajos quienes atraen e invitan a otros concurrentes. La cosa no queda ahí. Habría que preguntarse a partir de este acontecimiento cuantas parejas se enamoraron, luego se comprometieron. Muchos consuegros se conocieron en esta ocasión, en paralelo otros tantos asados se han comido generaciones de ex alumnos. Numerosos reencuentros, gran historia. Si José Pedro Barran al definir esta rama dijo: “es la disciplina mas humana de todas las ciencias sociales, la mas apasionante, la más “pasionante” en el sentido de que convoca las pasiones de todos nosotros, démonos o no cuenta de eso”

Hago mía estas palabras ya que se me ha permitido en esta serie citar, partes de mis vivencias; seguro hay más, mínimo una por cada doloreño, algo así como 15000 primaveras.-

Publicado en el Semanario Entrega 2000 en la columna Las Recetas de Marcos Ruella el 22 de octubre de 2010.



domingo 24 de octubre de 2010

15000 PRIMAVERAS (II)

El desfile de la mañana arrojó, en el puntaje provisorio, un empate en la primera posición entre el carro de sexto biológico y el de quinto humanístico, el que había sido reparado y soldado en la calle río Negro antes de la partida. Ya en la tarde no cabía un alfiler en la península. Ahí se desarrollo un espectáculo artístico que pasó sin pena ni gloria luego el desfile de aspirantes a reina de la primavera y su séquito. Se destacó por el nerviosismo de las bellezas, el orgullo contenido de los padres y el aliento de los compañeros de clase. Mientras tanto en los galpones se instalaban sobre las carrozas alegóricas, las luces y el equipo generador, se chequearon conexiones. A las 20 horas y monedas dio comienzo el desfile nocturno desde plaza Artigas.
Esta nueva propuesta fue todo un acierto. Si la memoria no me falla hasta bien entrada la década del 70 no era obligatorio tomar parte de esta instancia, no se calificaba y resultaba un mero trámite recorrer calle Asencio hacia el Liceo Taruselli para conocer el resultado final. Luego al puntuarse la iluminación, la motivación fue otra y creo que la fiesta tuvo ahí un punto de inflexión positivo. Ganó en brillo el espectáculo y por lo general es cuando mas espectadores de localidades vecinas asisten.
Y aquellos dos carros en pugna se volvieron a sacar chispas, las respectivas coreografías lucieron mas ajustadas, mas desenvueltos estuvieron los bailarines y se pudo apreciar mejor los detalles de la escenografía. El público con aplausos hizo notar su aprobación.
Al llegar frente al liceo es cuando el desfile se vuelve más lento. El tubo humano afina el pasaje, entorpece la representación, hay que detener la marcha para hacer descender la princesa y cumplido el trámite, los chicos se agolpan en torno al escenario oficial. El carro más rápido que volando vuelve a su galpón, total si se rompe no hay problema. Los tramos fueron cubiertos y eso es lo que vale.
Radio San Salvador transmitía en directo, el conductor era Franklin Bonifacio, se lo notaba exultante cuando la voz de Mario Sergio Camacho, el locutor histórico de los fallos hizo escuchar su célebre: “en la ciudad de Dolores a los... “. Se convertía en el momento de mayor tensión.
Don Carlos tenía su corazón puesto en dos carros, sentado en la cocina de su casa, atendía la radio mientras cenaba el cordero asado, restos del mediodía, que a esa altura sabían a gloria. Cuando siente el veredicto exclamó: Madre tendremos problemas.
A los pocos minutos un portazo casi arranca el zaguán del marco y el hijo mayor entró gritando: “Si no le hubiéramos soldado el carro a los de quinto no hubieran desfilado, hubieran perdido, son unos patrinqueros, nos ganaron por nada. Pero no, nosotros los ayudamos y para colmo me tomaban el pelo, justo a mí, que los auxilié. Es una porquería lo que hicieron, hasta Berto Frache los ayudó. No se puede creer”.
La situación era tirante, una palabra a destiempo podía desencadenar mayor enojo por lo que el Padre no se inmutó, la experiencia es sabia consejera. Doña Lila jugó bien su papel, sirvió la comida y preguntó si más tarde irían al baile. Si, vamos, pero tengo una calentura, refunfuñó su primogénito. Claro, ese mal humor no le había quitado el apetito y fue en ese instante que se oye la voz del padre, el tan esperado comentario. “Carlitos te quiero felicitar, salieron primeros en tu categoría, estamos muy contentos y perdieron el Gran Premio en manos del carro de quinto, un gran carro. Cuando se rompió yo te di la orden de que vos y tu hermano me ayudaran a soldar el eje, y lo hicieron bien. Ahí no era un carro rival, acá se ayuda a todo el mundo, no hay enemigos. Son vecinos, los mismos compañeros con los cuales ahora van a ir a bailar, con el cual juegas al futbol. Si, te ganaron, por que un jurado así lo determino pero en la vida se pierde y se gana. Y para esto ultimo hay que mañana volver a trabajar”.
Fue sublime, de lo mejor que me ha pasado en la vida. Sucedió en una Fiesta de la Primavera de Dolores, donde conviven la derrota y el triunfo. Seguro hay 15000 historias más. Yo conté la mía. Perdí con un carro del cual no me acuerdo ni como era, gané para siempre una inmensa lección de vida. Continuara.

Publicado en el Semanario Entrega 2000 en la columna Las Recetas de Marcos Ruella el 15 de octubre de 2010.Fotos gentileza de Mario Ferreira Organización Publicitaria http://www.mfop.net/ Las mismas fueron tomadas en la edición numero 50 de la Fiesta Nacional de la Primavera, desarrollada en Dolores, dpto de Soriano el día 10 de octubre de 2010.


viernes 15 de octubre de 2010

15000 PRIMAVERAS

Eran las 7 de la mañana y Don Carlos tenía en la mesa del patio un fenomenal cordero, comprado a Luis Bianchi, un productor rural amigo de la zona del Camino del Medio. Lo adobaba. Preparaba un mejunje con sal, mucho ajo más vinagre y cubría todo el bicho, especialmente cuartos y paletas. Sus dos hijos mayores, dormían, se habían acostado una hora antes, por que estuvieron de baile en el Club Unión con Mamma Mia, un clásico sabatino. La mañana estaba fresquita y los carros comenzaban de a poco a salir de las barracas situadas cerca del río hacia el Estadio Cerrado, lugar de partida del desfile matinal de la Fiesta de la Primavera de Dolores.
De repente todo se alborotó, un timbre alertó la morada, afuera gritos nerviosos y el clamor desesperado de un padre. ¡¡¡Se nos rompió el eje de la carroza, estamos a media cuadra!!! ¿No podrá soldarlo? Era la política del herrero, dueño de casa, no involucrase en el armado de ningún carro, a pesar de que los hijos tenían los suyos, ya que los clientes se podrían llegar a molestar por un eventual favoritismo pero la ocasión quedaba fuera de aquellos principios. Era una emergencia, carro y clase, principales actores y había que dar una mano.
¡Levántense! hay que ayudar, les ordeno a los hijos mal dormidos. Así los tres, sacaron del taller la eléctrica y otras herramientas y la llevaron por Río Negro hacia Varela. El escenario era desolador, algunas chicas lloraban, una madre rogaba por un milagro y de la familia Buscio apareció otra ayuda; ahí se enchufo el alargue que dio energía a la soldadora. Ah! me olvidaba, el vecino de enfrente, el camionero se arrimó con un extinguidor, no fuera a ser que una chispa detonara un desastre arruinando mucho y hermoso trabajo. En un acto reflejo don Carlos se puso su delantal de cuero de cerdo, el que le repelía las chispas del electrodo, se tiró bajo el carro, puso un gato, levantó la plataforma y gritó, ¡maquina!. Señal clara de cerrar el circuito eléctrico. El humo delataba fuego, eso era metal fundido y un eje volvía a soportar peso, se lograba el movimiento, recobraba vida. La alegoría por fin continuó su marcha. Luego don Buscio comento: está bueno el carro aunque hablan de un sexto que tiene uno para Gran Premio ¿es el de su hijo Don Carlos?
El artesano volvió al taller, ordenó las herramientas y encendió la radio, ya estaban transmitiendo. Tranquilo y para que fuera haciendo brasas prendió la parrilla, agarró el mate y con doña Lila se fueron hacia calle Artigas. Le gustaba tener una primera visión del desfile no bien este arrancaba. Luego se corría a su hogar y en la vereda, ubicaban muchas sillas. Se sentarían propios y extraños, estoy hablando de Puig, por donde bajaba la procesión.
La caravana en aquel entonces era lenta, entrecortada y era encabezada por el carro de la Reina y su séquito, lo manejaba el Pelo Tregarthen. A continuación las bandas musicales y los móviles radiales. En el de Difusora Soriano, Barbitta era la mesura del relato, en radio San Salvador el paroxismo al micrófono a cargo del Pelado Andriolo.
Después de eso los carros. Son plataformas impulsadas por tractores, donde se monta la escenografía en una temática asociada a la estación de las flores. En esa base, se sitúa la princesa, elegida como aspirante al soberano cargo de belleza del concurso. Sus compañeros de clase en tanto, ataviados acorde a la ocasión desarrollan alrededor una coreografía a tono. Entre el pasaje de estas expresiones, hay tiempo suficiente para que el herrero se corra al parrillero y arrime brasas al ovino.
A pesar de ser el segundo fin de semana de octubre, el calor se hace sentir en ese mediodía, lo sufre especialmente la estudiantina. Es el turno del barrio, cuando el agua fría solidaria de los vecinos aplaca la transpiración de los actores.
La primera parte concluye en la Península, mucha gente se traslada hacia ese destino. Puig comienza a quedar sin espectadores y en aquella casa, la del artesano, doña Lila aliña las ensaladas cuando llegan los parientes que habían observado la celebración instalados en la Plaza principal. Con el saludo sale la primera ronda de chorizos picados. Habrá tiempo para disfrutar de otras menudencias, mientras se comenta el nivel del espectáculo callejero. Luego a la hora de la mesa se dispondrá del cordero, ofrenda del encuentro, más sus guarniciones y de postre, ensalada de fruta. Y que nunca falte, el vino, para brindar por presentes, por ausentes y por la gloria de la Fiesta de la Primavera, que congrega, une, alegra y muestra mucho, de lo mejor de todo un pueblo.
Yo lo viví, nadie me lo contó.

Publicado en el Semanario Entrega 2000 en la columna Las Recetas de Marcos Ruella el 8 de octubre de 2010.
Fotos gentileza de Mario Ferreira Organización Publicitaria http://www.mfop.net/ Las mismas fueron tomadas en la edición numero 50 de la Fiesta Nacional de la Primavera, desarrollada en Dolores, dpto de Soriano el día 10 de octubre de 2010.





ALGO MAS SOBRE MAUA….

El texto que en su momento expuse contenía errores, imputables a mi apuro. En función de eso corrijo y amplío. Quien aparece en la reproducción es el antropólogo Jose Maria Montero, catando aceite de oliva Maua en el año 2006. Dicha botella fue adquirida por el Lic Alvaro Mones en el año 1966. Su valor radica en el buen estado del aceite al momento de su degustación y conocer una de las etiquetas y envase que utilizó la firma citada. La foto fue suministrada por el Lic Raul Montero. Pido disculpas a los involucrados por el desliz sucedido.