martes, 5 de marzo de 2024

 

SABORES

 

   Hay ciertos sabores asociados a lugares, fechas o momentos, esta combinación es propia de cada individuo y los mismos, en un gran porcentaje nos evoca instantes agradables; aunque el resabio tiene también lo suyo. Para muchos extranjeros Montevideo les recuerda el tabaco, en mi caso asocio la coliflor a Fray Bentos o la remolacha con la Colonia Tomas Berreta. El verano doloreño sabe albahaca de Mamá, la fiesta de la primavera huele a cordero, ya en esta estación cuento.

   Hace unos días, al caminar por las calles del Prado montevideano, paso frente a un puesto de frutas y verduras callejero donde un trabajador se gana la vida. La oferta era la de siempre, pero hubo algo que me llamó la atención. Habían aparecido los primeros de la temporada, unos duraznos con poca pinta y los nísperos, muy escondidos entre la verde oferta de la verdura de hoja; las acelgas lucían espectaculares.

   Le pregunto: ¿a cuanto tenés los nísperos? y obtengo como lacónica respuesta: - no sé, me los trajo un vecino, tenía muchos y quiere que se los venda, nunca los había vendido así que no se.

   Me los hace probar, dulce, muy dulces, el hombre sabía lo que tenía en venta y haciéndose el tonto, tal perro que volcó el balde, los oferta a 50 pesos el kilo.

   Una ganga, rápidamente ordeno: dame dos kilos y medio. Mientras el comerciante lo pesa, entre sorprendido e incrédulo pregunta ¿y qué vas hacer con tanto níspero? Alguno me los como sin más y el resto dulce. Ahora al no poder invitarlo, le cuento la receta de la confitura:

DULCE DE NISPEROS

Ingredientes: 1500 gr de nísperos, 1300 gr de azúcar
Póngase el delantal para 1.- lavar los nísperos con agua. Eliminar los cabitos leñosos que unen la fruta con el árbol. 2.- cortarlos a la mitad, retirar los carozos, reservar la pulpa. 3.- pesar la pulpa obtenida (en mi caso a partir de 1500 gr de fruta al retirar el hueso, quedé con 1300 gramos de pulpa) 4.- moler la pulpa en el procesador para obtener un granulado más chico. El níspero por sus características tiene una piel un poco más dura que otras frutas, estimé que mis mayores podrían tener alguna dificultad si los trozos fueran grandes. 5.- los mezclé con el azúcar (partes iguales de pulpa y de azúcar) y en un recipiente tapado estuvieron en maceración 7 horas. 6.- se cocinaron a fuego bajo y a intervalos los revolví en forma de ocho A los 55 minutos tomó la consistencia de mi agrado, un tanto líquida. Los envasé en frascos esterilizados.

   A partir de esta preparación tengo pensado nuevas fórmulas en la medida que haya éxito aquí lo contaré. Como la curiosidad tiene mucho de vicio busco más información sobre la fruta en cuestión, me desasna el Larousse Gastronomique en español y aporta lo siguiente: el Níspero (Nèfle du Japón) es un fruto del níspero del Japón, árbol de la familia de las rosáceas que crece en Oriente, pero también en la cuenca del Mediterráneo. Posee una piel resistente con un poco de vello, de color amarillo pálido o anaranjado, una carne blanca, amarilla o anaranjada, firme o fundente según la variedad y con uno o varios huesos. Es poco energético (38 kcal por cada 100gr) rico en calcio y en vitamina A. Se come al natural, bien maduro, como postre o sirve en confituras, jaleas, jarabes y licores. Por su parte de la Níspola (Nèfle) dice: fruto del níspero europeo, árbol de la familia de las rosáceas, piriforme y oscuro, de 3 cm de diámetro, cuya pulpa grisácea contiene 5 huesos (algunas variedades carecen de ellos). Originaria de Europa, la níspola sólo es comestible muy madura, después de haber sobre madurado lentamente bajo paja, en un frutero. Aporta 97 kcal por cada 100 gr, tiene un sabor suave y acidulado y algo vinoso. Se emplea sobre todo para hacer compotas. Escrito esto, que no sabía, digo: la níspola de acuerdo a esa descripción nunca la vi. Como dice el dicho, no te acostarás sin haber aprendido algo.

   Antes de ir a descansar debo revisar el artículo, grabarlo, mandarlo a la radio y previo tengo tiempo todavía para gozar de la cocina. Una porción de helado de chocolate y dulce de leche la acompaño con un poco de dulce de níspero a la manera de salsa. El sabor confitado de la fruta me lleva a otros tiempos: a Dolores, hace años, donde unos niños sentados en el cordón de la vereda al comer unos nísperos jugaban a escupir lo más lejos posible al carozo.

   Extraño suceso y a la vez hermoso, recuerdo acaecido a partir de un sabor.

 

 

Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 21 de octubre de 2023.

miércoles, 28 de febrero de 2024

 

LOS ÑOQUIS DEL 29

 

   El 29 de septiembre de 1995, este cronista se embarcaba en Roma en avión de línea italiana, rumbo a estas pampas. Por la fecha, el lugar y su gastronomía, me imagine: hoy, estoy de fiesta.  

   Fue cuando la azafata muy amablemente me dio a elegir entre pollo o ensalada, ¿y los ñoquis pregunté?

-No está en nuestras opciones, fue la amable respuesta.

   En ese acto, se cometía mi primera inasistencia a la cita de “los ñoquis del 29”.

  Con la excusa de rellenar una y otra vez la copa de buen chianti, ese rico vino toscano, la auxiliar de cabina me indicó que no existe tradición en Italia de comer esa pasta en la fecha indicada. Entonces la cosa no iba a quedar así nomas y me puse averiguar.

   Mis amigos europeos del grupo es.charla.gastronomia, gente que en temas de cocina e historia la tienen clara, fueron unánimes: en esa parte del mundo, no hay constancia de comer ñoquis en un día especial.  

    Agarré los libros que no muerden y la literatura culinaria dice las mismas verdades que mis amigos y la azafata.

  Hace muy poco tiempo leyendo la recomendable tesis doctoral del antropólogo uruguayo Gustavo Laborde titulada “Identidad Uruguaya en Cocina, narrativas sobre el origen” expresa: “No obstante, los gnocchi di patate figuran ya en el Artusi. En Uruguay es costumbre consumir ñoquis los días 29 de cada mes. Muchos informantes señalan que esto se hizo “siempre”, pero no hay indicios de eso en ninguna fuente y más de un informante lo ha señalado como una costumbre reciente. Esta costumbre está extendida por buena parte de Argentina y Brasil, también. Tuve oportunidad de comentarle el hábito al mayor historiador de la cocina italiana, Massimo Montanari. La costumbre le causó asombro y curiosidad; en Italia no se conoce”

   Pellegrino Artusi 1820 1911 fue un escritor culinario italiano ilustre por su libro La ciencia de la cocina y el arte del buen comer.

   Complementando a Laborde el siguiente hecho. Cuando me instalé en Montevideo en el año 1982, descubro que hacia la mejor buenaventura era imprescindible comerse un plato de ñoquis los 29. Más aún, la revista humorística El Dedo y luego Guambia le ponían un dedito para arriba a la fábrica de pastas La Spezia porque indefectiblemente su dueño, don Roberto Speranza, les mandaba cada 29 los famosos ñoquis. Esa mención pública, en un medio de prensa era inédita, una singular campaña de marketing.

   A propósito realicé consulta bibliográfica en el portal Anáforas de la Facultad de Información y Comunicación de la UDELAR y el resultado arrojó: varias recetas de ñoquis; algunas con papa como ingrediente los demás preparados en base a harina y ninguna referencia a la obligatoriedad de una fecha específica de consumo de este tipo de pasta.

   Por lo que no es desacertado afirmar que solo en Argentina, parte de Brasil y nuestro país, es por tradición oral que los ñoquis tendrán mayor fortuna ingerirlos el 29.

  En esto de la transmisión de doctrinas, ritos y costumbres, la sabiduría popular es clara en disfrutar la pasta en base a papa con rica salsa y un vaso de vino o cerveza habiendo depositado monedas o billetes bajo el plato en aras de que se multiplique el dinero en un milagro cuasi religioso. 

  De hecho yo también me afiliaba a esa sentencia de rito pagano cuando el profesor Santiago Zefferino Diaz, historiador mercedario se pregunta y contesta lo siguiente: “¿Por qué dejamos plata abajo del plato cuando comemos ñoquis los 29?
Hace algún tiempo vengo investigando los diferentes trabajos que nuestros tatarabuelos italianos ofrecían inmediatamente cuando descendían de los barcos. Prácticamente hacían de todo. Lo que si sabemos era que no morían de hambre…por lo general eran apadrinados por aquellas familias italianas que ya hacían algún tiempo estaban en el país y habían forjado su modesta fortuna. De esta forma, los 29 de cada mes aquellos aventureros que recién llegaban a las ciudades uruguayas, eran invitados a comer pasta, más específicamente ñoquis. Sin que nadie vea, por una cuestión de honor y respeto, el anfitrión dejaba disimuladamente debajo del plato alguna moneda para que pudiera sobrellevar su estadía hasta que consiga algún trabajo en las nuevas tierras”

  Una interesante visión muy certera, en un colectivo que asumió la colaboración y solidaridad de manera concreta con sus paisanos”.

  Como fuera, si ayer no los comió, todavía tiene la chance de mañana domingo, hervir papas, más harina, sal y darle forma mientras en el fuego, al ruido del chup chup un tuco, concentra sabores. Preparación barata, aunque laboriosa linda para juntar familia.

   Si las uvas buenas se reencarnan en algo mejor, en el contexto de esta sentencia, con el ñoqui, la papa llegó a su santidad.

 

 

Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 30 de septiembre de 2023.

 

lunes, 26 de febrero de 2024

 

UNA CUESTIÓN DE SURCOS MAL HECHOS

 

 

   En eso estaban, como rezando, en el altar mayor de la cocina: la mesada del fogón.  Aquella habitación con grandes ventanales en tres paredes además de muy iluminada era amplia. En la mesa cabían cómodamente 8 o 10, testigo mudo de alegrías, esperanzas y amarguras por alguna cosecha perdida; siempre, asiento de familia. En el aire ese olorcito difícil de describir, típico de donde se come rico y abundante.

   Era un 29 y el matrimonio hacía ñoquis, bueno ella, él los aplastaba. La dueña de casa fue bautizada con los nombres de Blanca Delicia, tenía flor de mano en la cocina. Sensación en la zona, en las fiestas de la escuela, o en la aparcería. Sus preparaciones saladas o dulces eran la envidia de las malas cocineras y sujeto de consulta por sus recetas infalibles. 

   El gaucho es don Domingo Alegre, sí, no se ría, era hijo del Macho Alegre primo segundo de los Alegre de la calle Río Negro, los de Dolores me entienden.

    Ella de manos aladas, transformaba un cilindro de masa de papa en piezas semi huecas de surcos externos perfectos que ayudan a levantar la salsa. Él por el contrario con sus toscos dedos, aptos para la actividad rural carentes de motricidad fina en el manejo de una pequeña pieza. Dejaba estampado en el mármol la mezcla de puré de papa, harina, huevo y sal.

   En un lamento cariñoso, Blanca le decía: no puedo entender, sos capaz de hacer el alambrado más derecho que el trayecto de una luz, domar un rayo si fuera necesario pero tenés dos manos zurdas para hacerle los surcos a los ñoquis.

   El hombre no dijo nada. De su boca jamás saldría ofensa ni levantaría la voz a la mujer amada. Aunque quede claro, si algo similar le hubieran dicho en otro lugar, o insinuado una agachada, con el caronero le bordaba en sangre, el nombre, apellido y sobrenombre al diablo más ladino. 

   Entonces, se puso a hacer el tuco, que no le quedaba mal, aunque abusaba de la panceta. Disponían el almuerzo dominguero a la espera del resto de la familia aprovechando para coordinar otros asuntos. La posibilidad de meter riego en la pradera, antes del próximo año cuando la mayor se va a Montevideo a seguir los estudios universitarios y se volvió a recordar que estaría bueno cerrar el parrillero. 

   Pero algo raro pasaba. Ese matrimonio se había construido en base a honestidad y obviamente con mucho cariño, de cualquier manera, a fin de mes el ambiente se tornaba tenso, inseguro, no lo podían explicar. Esa primera sensación fea se fue agrandando, se tornó preocupante, ambos ya no eran los mismos.

    Es que ese gaucho, hábil y cumplidor en todo, tenía una debilidad y cada vez más seguido se perdía.

  La mujer lo intuyó y se empezó hacer la cabeza, no faltó algún manijazo de una de la zona y el combo se volvió explosivo. Lo fue pastoreando, insinuó donde podría ubicarlo y lo fue a buscar.

   Por eso en la tardecita se apersonó al lugar en que estaba su marido, la camioneta afuera lo delató. No pidió permiso ni le importó nada. Se mandó para adentro.

   Como era de imaginarse, lo agarró con las manos en la masa, si, ahí, juntitos los dos. El hacía tiempo se lo venía escondiendo.

   Se la hago corta. Don Domingo hacia ñoquis en la aparcería, muy obsesionado practicaba, quería alcanzar la perfección y sorprender a toda su familia. Por eso agarró de conejillos de Indias a sus socios de agrupación, que los tenía hartos de tanta pasta. En aras de una mejoría, se había comprado por internet un montón de aparatos que, para no levantar sospecha en su pareja, se los hacía traer a Dolores; dirección de entrega: almacén El Vasco, su amigo, allá por el Barrio Sur. 

   En eso se había gastado su buena plata. Una máquina que resultó buena para hacer cavatellis, unos cubiertos largos chinos cuasi mágicos que le prometieron la forma perfecta y hasta otra inútil máquina eléctrica automática, vulgar bolladora; todavía con el problema que necesitaba transformador porque funcionaba a 110 voltios.

No le sirvió para nada, terminó usando el viejo y querido tenedor.

   Ella se puso a llorar. Había desconfiado mal aunque él también tenía un poco de culpa, no haberle dicho de entrada a Blanca lo que hacía.

   Esta historia tiene un final feliz. Dejaron todo. Los de la aparcería contentos, podrían cambiar de menú. Ellos se fueron como recién casados tomaditos de la mano, al restaurante Los Faroles del Pompón Gorostiaga. Esa noche, fue la primera vez en su vida, que comieron ñoquis comprados fuera de casa, que por cierto, tenían poco surcos.

 

 

Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 23 de septiembre de 2023.

sábado, 23 de septiembre de 2023



COMPOTA DE FRUTAS SECAS

 

Ingredientes: 6 tazas de agua, 3 tazas de azúcar, 120 gr de cranberries (arándanos rojos deshidratados), 150 gr pasas de uvas rubias, 200 gr damascos desecados, 250 gr ciruelas sin carozo.

Preparación: póngase el delantal para hacer el almíbar. En una olla disponga el agua y el azúcar y llevar a fuego para diluir el azúcar y concentrar el líquido. Reducir a gusto. Retirar del fuego. Agregar las frutas deshidratadas en el almíbar. Tapar el recipiente y dejar reposar por 60 minutos aproximadamente. Llevar a fuego mediano por 10 minutos. Dejar enfriar y conservar en la heladera.

Nota: en esta oportunidad cuando se sumó las frutas deshidratadas se adicionó a la preparación, una naranja con cáscara, cortada en finas rodajas.

Es conveniente disponer esta fórmula con unos días de anticipación y reservarla, gana en sabor.

Si es de su agrado se puede aromatizar el almíbar con anís, cardamomo, anís estrellado, cedrón u otras especias.

 









 

 

UN NUEVO AÑO JUDIO

 

   El próximo viernes 15 de septiembre, al atardecer será la señal clara, inequívoca, se inicia un nuevo año judío. En esta fiesta, la comunidad celebra 5784 años de la creación del mundo. Un gran acontecimiento.

   Como comienzo, no es solo el primer día del año, sino también su “cabeza”, así como esta comanda al resto del cuerpo, del mismo modo en esta jornada se predestinan todos los hechos que ocurrirán durante el año.

   Es una fiesta para todos. Observantes o no, nos congregaremos para reafirmar el deseo de todos los tiempos, ser el inicio de un nuevo período a favor de la paz, el trabajo, la fraternidad.

   Es un momento sublime, la doctrina convoca la esperanza, a una nueva vida, fuerza y motor por un futuro mejor. Familia reunida más tradición es bella combinación

   Como aquella vez, al final de la jornada laboral en Montevideo, la ciudad era un hormiguero, parecía a punto de despedazarse; entonces preferí subir por las escaleras para bajar un cambio. Al llegar con una sonrisa me abrieron la puerta, Shana tova fue parte del recibimiento y pude observar la mesa del comedor vestida para la cena festiva.

   La luz central de la sala iluminaba a pleno un plato donde descansaba una jala redonda, las manzanas y la miel. En el firmamento había aparecido la primera estrella y esa fue la señal. La familia dijo presente, sentados a la mesa, se escuchó con más atención que nunca la bendición del pan y el vino en hebreo. Siempre estuvo a cargo del abuelo, pero esta vez, fue el tiempo de uno de sus nietos, el primogénito, se le notaba orgulloso por el privilegio otorgado y su flamante condición de recién casado.

   Una ínfima acción en el mundo, un paso grande en la vida de todos.

   Como la torta tradicional que mi hija preparó con la guía segura de su abuela, en bendita memoria. Le cuento la receta, Venga súmese con nosotros a este importante momento, prepare esta ONIK LEICAJ o TORTA DE MIEL:

Ingredientes: 1 taza grande de miel, 1 tacita de café fuerte, 1 tacita de aceite, 5 huevos, 250 gr de azúcar, 100 gr de manteca, 400 gr de harina, 4 cucharaditas de polvo de hornear, 2 cucharaditas de canela, jugo y ralladura de 1 limón y 1 naranja, almendras o nueces.

Preparación: en un bol poner la miel, la tacita de café, el aceite, la manteca derretida, el azúcar, los jugos y las ralladuras de limón, la naranja y los huevos. Unir todo muy bien y finalmente añadir la harina tamizada con la canela, el polvo de hornear, y las nueces o almendras. Revolver suavemente, verter en una tortera enmantecada y enharinada. Hornear media hora más o menos a temperatura media. La torta debe quedar más bien húmeda.

   En Uruguay somos afortunados, tenemos paz y podemos escuchar, en otros países está prohibido mientras en Israel el enemigo acecha. Todos tenemos esperanza en un tiempo de concordia, trabajamos para eso. Una vez más la oportunidad de reafirmar: ser la cabeza de un año bueno y dulce.

   Por un 5784 pleno de todo eso para todos

 

Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 9 de septiembre de 2023.

domingo, 3 de septiembre de 2023

 

A DISQUEAR

 

   Vaya uno a saber, cual es la razón, por la cual buena parte del colectivo argentino, se adjudica todos los inventos; de paso cañazo, le dan partida de nacimiento en el lado occidental del río de la Plata, a los uruguayos destacados. Esto es viejo y no hay con que revertirlo, así que vamos a lo nuestro y de paso aclaramos un poco el tema en lo referido al cocinar en disco de arado.

   Parto de la base de que no necesito explicar sobre esta técnica de origen rural que, en los últimos años, se hizo habitual en hogares de pueblos uruguayos. Por poner un período de tiempo, esta aceptación urbana, arriesgo a enunciar, se dio en los últimos 20 años.

  En este nuevo escenario tuvo lugar otra evolución. Los primeros discos se comercializaban a través de la compra en desguace de viejos arados, en chatarreros, remates o ventas en conocida plataforma de mercado. Todos usados. O se recurría a algún familiar o allegado con propiedad rural para que cediera alguno en desuso. Al ampliarse los compradores, al modelo original le fijaron patas o se las hicieron de enroscar para facilitar su traslado. No fue todo. Le soldaron manijas, faja al borde, que puede medir entre 7 a 10 cm y lo convirtieron en paella; hasta los modelos más pro, le impusieron tapa. Con eso ganó en practicidad, capacidad y permite otras técnicas de cocción como el braseado. Bienvenido el aporte.

  Tiene muchas ventajas, resalto: la rusticidad del implemento, no se daña fácilmente. Su durabilidad es muy larga. Se calienta con cualquier llama y mantiene el calor. Los tiempos de cocción son cortos. Su costo es accesible.  Su desventaja, se adhieren con facilidad los alimentos.

   Hasta acá, creo, estamos todos de acuerdo. Ahora voy entrar en un camino resbaladizo: su historia. Ahí creo donde varios payadores desafinan o su fantasía es amplia.

   Primera comprobación, existe poca bibliografía impresa sobre el tema, algún material de pocas páginas con abundancia de recetas y algún consejo, eso es todo. Si se busca en internet la cosa se puede resumir en: gauchos en un acto de originalidad tomaron un instrumento que trabaja vertical lo pusieron horizontal. Es autóctono de la llanura pampeana argentina, nació a mediados del siglo XX como solución a la necesidad de cocinar algo rápido y caliente para no perder tiempo en la tarea rural.

   ¿Las pruebas? Nadie las muestra.

   No es lo único. Se afirma: “en 1842 cuando John Deere construyó el primer disco de arado en EEUU no se imaginaba que se transformaría un siglo después en un elemento para cocinar en Argentina. El disco tiene un agujero en el centro y en el país en la década del 50 de lo transformó en una churrasquera con manija. Fue en el campo, dentro de las mismas labores de labranza y para preparar los alimentos en las pausas de las labores”. (1)

  Por lo que consulté a la página oficial de la compañía John Deere América Latina. Su fundador nació el 7 de febrero de 1804 en la ciudad de Rutland, estado de Vermont en USA y falleció el 17 de mayo de 1886, en su hogar en Moline. Detalla, además: “Los nuevos pioneros de la agricultura tenían que trabajar la tierra pesada de las llanuras que se adhería a los arados de hierro fundido diseñados para los ligeros y arenosos suelos de Nueva Inglaterra. John Deere estaba convencido de que un arado muy pulido y con la forma adecuada podría limpiarse solo mientras abría surcos. En 1837, creó ese arado, utilizando una sierra averiada”. (2)

  No consta en la publicación citada que, en 1842, la empresa hubiera construido el primer disco de arado.

   Solo la página web de Ecured indica: “más adelante el arado de discos, que apareció en 1847 en Estados Unidos” aunque no identifica quién fue el fabricante. (3)

     Al día de la fecha, fue mi aporte al origen de este instrumento de cocción. Como siempre lo expreso, estoy atento a conocer su opinión.

   A propósito, el útil metálico es de fácil mantenimiento con un mínimo cuidado. Pero ¿y el curado? El Sr. Juan Carlos Favilli es el autor del verso Grasa y Fuego, esto nos enseña:

“¿Ha de ser cosa e mandinga / de los discos…el curado?, / porque de esto, se ha hablado... / más, que del hombre en la luna, / a pesar que no hay ninguna, / forma que un gaucho no ha usado // Cada quien, lleva inventado, / un menjunje… ¡estrafalario! / infalible… ¡extraordinario! / que los deja como nuevos, / unos, alcanfor y huevos ... / otros cola, y diente de ajo!! // Otros, tumban pal carajo… / mezclan nitro con trotyil, / pelan, pepino... ¡alcaucil!! / en medidas… restringidas, / no vaya a ser, que la hervida / no llegue, de enero… a abril¡! // Hay otros…que sin medida, / no tienen ni ton, ni son, / lo queman como Nerón, / le meten vinagre e vino, / queman un monte de pinos / prenden fuego hasta el portón. // Vean amigos disqueros…/ Mucho se ha hablado del asunto. / Mas… yo en rispeto pregunto / Conocen a algún hombre de campo? / Aquel que a guiso va andando / Por el sendero profundo? // Ese, es el que ha de enseñar, / A los gurises disqueros / Sin mayores entreveros, / El arte para curar / Solo lo deben dejar / Hablar un rato primero. // Grasa e vaca… y una rama / Pa remover el asunto / Cuando el fueguito está a punto / Echan encima el de arado / Y ya tienen preparado…/ Tinto y chorizo bien juntos. // Debe el hombre ser paciente…/ Una vez…otra engrasada / Que se convierta en negrada / El corazón de ese fierro / Que lo seguirá al infierno / Eterno de madrugadas / Donde un guiso, una empanada /

Revive al gaucho en invierno. // Sin más, les dejo estas rimas / Que bastante me han costau, / Curar un disco de arau / Es más fácil que hacer sombra / No escuchen a quien les nombra /

La fórmula que ha inventau / Grasa e vaca, fuego al lau / Y a disquear, como una tromba.”

 

Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 2 de septiembre de 2023

  

Referencias:

 

(1   (1)   

https://www.eltribuno.com/salta/nota/2021-12-25-0-0-0-cocina-al-disco-sabor-de-campo

 

(2)

https://www.deere.com/latin-america/es/nuestra-compa%C3%B1%C3%ADa/sobre-nosotros/antiguos-l%C3%ADderes/john-deere/#:~:text=La%20historia%20de%20John%20Deere,Deere%20y%20Sarah%20Yates%20Deere

(3)

https://www.ecured.cu/Arado

lunes, 28 de agosto de 2023

 

CON LA ESPERANZA ADELANTE

    En Uruguay la nostalgia inmoviliza, baila y engorda; ya veremos por qué digo todo esto.

   Lo primero, lo de inmovilizar, está dicho en función de esa permanente evocación de lo acaecido, ya hace un tiempo y en otro contexto nacional e internacional. Como se lo sobrevalua actúa como un freno a las decisiones y acciones de este tiempo. Ejemplos hay muchos: la Suiza de América, Maracaná o Telecataplum son sujeto del recuerdo señalados como el pico más alto de nuestra excelencia. Así nos va también, esas pasadas glorias sirven para que los mediocres se escuden o valen para justificar sus falencias. Claro tampoco hay muchas intenciones por hacer algo mejor en algunas corporaciones, se sigue viviendo de aquellos créditos por cierto ya devaluados.

   Fruto de ese estado de añoranza, la noche del 24 de agosto es la noche más bailante del país, a partir de una iniciativa del empresario Lecueder.

   El 24 de agosto de 1978 el grupo propietario de  CX 32 radio Mundo, organizó un baile con música "vieja", old hits. Ellos no sabían que estaban frente a un hecho histórico, el primer capítulo de un clásico de la sociedad uruguaya. Luego de aquella noche, vinieron otras, siempre el 24 de agosto, con el mismo nombre y estilo. La cosa es salir a bailar aquella música vieja, la de finales del 60, década del 70 y algo del 80, aunque claro con el paso de los años, se agregan nuevos temas, que hicieron historia, ya sea por su vigencia, por sus cantantes, su letra o su promoción. Temas de Queen, Simon and Garfunkel, Cat Stevens, Beatles, Dire Straits,  Supertramp, suenan junto a gente más comercial, como Barry Manilow, la segunda etapa de los Bees Gees, la música disco, los new romantics y paro por acá, ya que la lista sería larguísima.
   Es en esta fecha, donde más se sale a bailar, superando en cantidad a la noche de navidad, año nuevo o carnaval; ya que en ese día, salen los padres, los hijos, los recién casados, los novios, a recordar viejos tiempos o no tanto, dependiendo de la edad. Hasta suele ser común que salga una familia a bailar al mismo lugar, cosa que no sucede en el resto del año donde cada uno irá a su lugar o estilo de música según preferencias.
   La cosa tomó tal vuelo, que desde los primeros días de agosto, las radios sacan los éxitos del  momento y difunden la "vieja música" de aquellos monstruos de la canción junto a otros no tan buenos, pero que fueron muy  promocionados.

   En este tiempo, el fenómeno de la noche de la nostalgia ha trascendido los bailes con música en inglés, por lo que desde hace varios años, las tanguerías, los bailes de música tropical también tienen en la misma jornada su “noche”,  sacando a relucir aquellos discos de pasta, guardados en el fondo del cajón.
   Por último, lo de engordar, esa memoria, muchas veces hermosa, genera en algunos casos angustia oral y como ya lo sabemos terminamos de alguna manera canalizándola a través del ataque al servicio del plato o la copa, luego la balanza acusará el exceso.

   Me aprovecho entonces de este estado colectivo donde aflora el pasado, para hacer el ejercicio de recordar viejos productos y marcas relacionados al objetivo de esta columna. No es exhaustiva y para eso mucho me han ayudado los compañeros de redacción, la familia, en el trabajo.

   Evoco entonces de mi Dolores natal la soda repartida en bicicleta por el Nene Otonelli. El carro tirado por caballo de la panadería La Ideal o su versión moderna, la bicicleta con su carro con tapa todo forrado de chapa conducido por Chirulo el repartidor de la panadería de Pirucha. La pizza y las masitas de la confitería Trocadero, las hacia el padre de David Dufour. Los helados de Monte Bianco o de El Retorno.

   Los caramelos Caramer de Mercedes más sus confituras  invernales como el caramelo de maní, los bombones y sus trufas. La confitería de la Onda, Garramon y La Mallorquina en Mercedes. El vino de Los Ranchos de Fray Bentos. Las galletitas venían en latas con un frente circular de vidrio, las que más recuerdo eran las de la fábrica Famosa de Paysandú; en Dolores las distribuía Modesto Siniscalchi y como soy amigo de sus hijas, si habré comido de esa bollería. Por cierto el almacenero envolvía la yerba, el azúcar y otros tantos productos  en papel de estraza.

   Los chicos teníamos los chicles Adams; los Globero; las pastillas Trineo de menta, mentol; los alfajores Menier; con el vuelto te podías comprar un Chocolondo; las pastillas Nican eran de menta, mentol, naranja y limón. Los Carambones, eran caramelos de chocolate y dulce de leche; los chocolatines Aguila; los bombones Napolitano. Las galletitas Coronación, las Cream Cracker. En Montevideo los bombones se podían adquirir en Doña Jovita ubicada en la galería Trocadero o en  la bombonería Palay (Yi entre 18 de Julio y San José). También en esta ciudad Conaprole repartía la leche y el yogurt en botellas de vidrio y tenía una rica crema rusa. 

  Para la merienda estaban entre otros el Toddy, el Colcafe, el café Mokambo y el Saint Café. Los huevos eran Moro y las arvejas Altama venían en una lata a cuadritos. Entre los helados se podían elegir entre los de Smak, los Osor Polar o hacerlos con el preparado de Postres Cuesta. De Pando venían los chorizos Cholito.  

   El mundo de las bebidas era amplio. Los cerveceros tenían Norteña, Salus y Patricia fabricadas por distintas empresas en otras tantas ciudades, casi me olvido hubo una Doble Uruguaya. La malta era Montevideana y a la hora de refrescarse  se podía elegir entre Limol, Citral Salus, la Manzanet con sabor a manzana, Coral, Crush, La Salteña, Tab, Bilz, la naranjita Urreta y el agua Itu.

   Esto es en definitiva un aviso de algo pasado, hay muchos más. Estoy seguro, Ud se debe acordar de otros tantos nombres, parte de nuestro rico patrimonio.

   Como dice Yupanqui: “con la esperanza adelante, con los recuerdos detrás”.

   Que en esta jornada eso nos sirva como base del futuro el que podemos y debemos construir.

 

  Columna emitida en el programa Abrazo País, CX 4 Radio Rural, el 19 de agosto de 2023